El poeta tinerfeño Leoncio González acaba de publicar su tercer libro, Bestiario de las horas (Aliar Ediciones), una obra donde el simbolismo cobra fuerza a la hora de construir el poema. Las bestias mitológicas de hoy no son aquellos monstruos clásicos de la antigüedad, como los dragones o las quimeras, sino figuras que representan los temores, obsesiones y desafíos contemporáneos. Los bestiarios actuales son papeles que documentan cosas ocultas tras apariencias habituales. Una hormiga, en su trabajo diario, interpreta un papel devastador. Los ojos que la observan son los de otra bestia en la búsqueda de otros sentidos.
“Con estas páginas en la mano”, se expone en la sinopsis, “podemos volver a esa pregunta superada hace mucho sobre dónde están los límites de la poesía”. “¿En qué línea del texto se indica que estamos traspasando el territorio de la poética y nos adentramos en el sólido escenario de todo lo demás? Es difícil establecer fronteras. Y más cuando se trata de describir escenas marcadas por una atmósfera oscura, surrealista, donde lo extraño es central”.
“Este libro podría tratarse de una exploración de miedos, obsesiones o anhelos, representados a través de estos seres grotescos sin nombres y sin, ni siquiera, descripción física. Estamos ante un bestiario sin bestias, un libro de horas sin relojes, lleno de protagonistas anormales, extraños, distorsionados o feos. Las criaturas o situaciones representadas en estas escenas no solo son fantásticas, sino también inquietantes, exageradas y fuera de lo convencional, a fuerza de su normalidad. No sabemos a dónde llevan estos mapas”, puede leerse.
Leoncio González es licenciado en Filología Española por la Universidad de La Laguna y máster en Educación Universitaria por la Universidad Europea de Madrid. Desde hace casi tres décadas es periodista, además de haber abordado el audiovisual, la docencia y la comunicación institucional. En la actualidad es gestor y planificador cultural.





