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La Sinfónica de Tenerife interpreta la partitura de la solidaridad ante 9.000 personas en el Concierto de Navidad

La capitalina Dársena de Los Llanos albergó ayer el XXX Concierto de Navidad de Puertos de Tenerife, con la dirección de Iván López Reynoso y solistas de dentro y fuera de las Islas
Rafael Aguirre, Leticia Moreno y Ksenija Sidorova interpretaron conjuntamente, acompañados de la Sinfónica, el tango 'Por una cabeza'. / Sergio Méndez

La música y la solidaridad tienen, entre otras virtudes, la facultad de unir a la gente. Y así se puso de manifiesto, un año más, en el Concierto de Navidad de Puertos de Tenerife. Anoche, en su trigésima edición, congregó a más de 9.000 personas -entre los intérpretes y el público- en el escenario de la capitalina Dársena de Los Llanos. Muchas más, algo así como 400.000, según las previsiones de RTVE, lo siguieron en directo por La 2 de Televisión Española, que también lo retransmite por el Canal Internacional.

Imagen de la actuación de la violinista madrileña Leticia Moreno. / Sergio Méndez

Composiciones de Dmitri Shostakóvich, Pablo de Sarasate, John Lennon y Paul McCartney, Manuel de Falla, Francisco Tárrega, Agustín Lara, Piotr Ilich Chaikovski, Johann Sebastian Bach, Carlos Gardel y Alfredo Le Pera, Astor Piazzolla y Benito Cabrera, así como villancicos populares, dieron forma al programa de un concierto en el que el maestro mexicano Iván López Reynoso dirigió a la Sinfónica de Tenerife.

Como intérpretes invitados, la velada, que se ha convertido en un clásico de la Navidad tinerfeña y canaria, contó este año con el solista de guitarra española Rafael Aguirre, la acordeonista letona Ksenija Sidorova y la violinista madrileña Leticia Moreno, los cantantes canarios Gara Alemán y Árgel Campos, así como el ya citado timplista Benito Cabrera.

El guitarrista Rafael Aguirre interpretó ‘Granada’, ‘Recuerdos de la Alhambra’ y el ‘Romance de amor’. / Sergio Méndez

EL PROGRAMA

Tras la presentación a cargo de Ana Molowny, la cita musical comenzó al son de la Obertura festiva -de eso se trataba, de una fiesta-, op. 96, de Shostakóvich. En la segunda obra del programa, Fantasía sobre temas de la ópera Carmen, op. 25, ya intervino Leticia Moreno, para mostrar su virtuosismo en torno a las notas de Sarasate, en torno a las de Bizet. A continuación, un clásico pop para violín y orquesta, Yesterday, que viene a corroborar que a la buena música le traen sin cuidado las etiquetas.

La Danza española nº 1 de La vida breve, de Manuel de Falla, fue la composición que inició un repertorio hispano, en el que también figuraron, esta vez con Rafael Aguirre como solista, el arreglo para guitarra de Granada, de Agustín Lara; Recuerdos de la Alhambra, de Tárrega, y el Romance de amor o Romance anónimo, atribuido a Narciso Yepes, en un arreglo para guitarra y orquesta.

BACH AL ACORDEÓN

El concierto alcanzó su ecuador con el Vals de las flores de El cascanueces, de Chaikovski, al que siguió una nada habitual transcripción para acordeón y orquesta del primer movimiento, el allegro, del Concierto para clave nº 1 en re menor, BWV 1052, del genio del barroco Johann Sebastian Bach, que fue la pieza con la que subió al escenario Ksenija Sidorova.

Una de las piezas más celebradas del concierto fue la interpretación de Ksenija Sidorova del primer movimiento del ‘Concierto para clave nº 1 en re menor, BWV 1052’, de Johann Sebastian Bach, en una transcripción para acordeón y orquesta. / Sergio Méndez

Y justo desde ahí, desde la sensibilidad y el talento de la acordeonista letona, la velada propuso entonces al público un viaje a la cuenca del Río de la Plata, con el Libertango de Astor Piazzolla, también en un arreglo para acordeón y orquesta. A esas alturas, la noche era porteña en todos los sentidos y había convocado junto a la Sinfónica a los tres solistas para abordar Por una cabeza, de Carlos Gardel y Alfredo Le Pera.

El concierto continuó con un repertorio de villancicos, al que siguió Una sobre el mismo mar, el recorrido por las ocho islas de Benito Cabrera, con el timplista y Gara Alemán y Árgel Campos. La sorpresa que se guardó para el final fue el estreno de Navidad de luz y mar, una obra del compositor y director de orquesta tinerfeño Diego Navarro.

Árgel Campos, Gara Alemán y Benito Cabrera, durante la interpretación de ‘Una sobre el mismo mar’. / Sergio Méndez

Como se ha apuntado, la vertiente solidaria es uno de los principales rasgos del Concierto de Navidad de Puertos de Tenerife. La recaudación obtenida por la venta de entradas -que se adquirieron al precio de cinco euros cada una y se agotaron desde hace días- irá destinada nuevamente, junto a la cuantía de 20.000 euros aportada por Fundación DISA, a tres entidades sociales sin ánimo de lucro.

El maestro mexicano Iván López Reynoso se puso al frente de la Sinfónica de Tenerife en la edición número 30 del Concierto de Navidad. / Sergio Méndez

En esta ocasión son TeidELA (www.teidela.org), cuyo empeño es mejorar la calidad de vida de las personas afectadas por ELA (esclerosis lateral amiotrófica) y brindar apoyo a sus familias; Fundación Carrera por la Vida (www.carreraporlavida.org), que igualmente trabaja para responder a las necesidades de las personas y sus familias que encaran, en este caso, el cáncer de mama, y la Asociación de Hemofilia de la provincia de Santa Cruz de Tenerife (Ahete, www.hemofiliatenerife.org), cuya misión es propiciar la integración social y la mejora de la calidad de vida de personas que padecen hemofilia y otras coagulopatías congénitas, así como de sus familiares.

El Concierto de Navidad de Puertos de Tenerife no defraudó en su trigésima edición. / Sergio Méndez