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Denuncian que Sanidad abandona a 70.000 canarios con covid persistente

La Asociación Covid Persistente Canarias exige que la consejería regional cumpla con sus compromisos, como la creación de unidades de atención específica en Tenerife y Gran Canaria

Hace cinco años, se declaró el estado de alarma para frenar la expansión del coronavirus en España. La Asociación Covid Persistente Canarias calcula que unas 70.000 personas (sanitarios incluidos) pueden estar sufriendo esta enfermedad en las Islas y no han sido diagnosticadas. Además, denuncian sufrir “abandono” por parte de la consejería de Sanidad, por lo que exigen que cumpla con sus compromisos, entre ellos, crear unidades de atención específica en Tenerife y Gran Canaria, mejorar los diagnósticos, tener un registro de afectados y facilitar la rehabilitación física y cognitiva.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre el 10% y el 20% de las personas que han padecido la enfermedad, experimenta diversos efectos a medio y largo plazo después de recuperarse de la misma. La covid persistente incluye una múltiple variedad de secuelas, entre las que destacan la fatiga, la disnea y la disfunción cognitiva (confusión, pérdida de memoria, falta de concentración y claridad mental). Muchos no sólo han perdido su salud física y mental, sino también su trabajo, amistades y derechos.

Casi 2.900 fallecidos

Según el Instituto Canario de Estadística (Istac), la pandemia se cobró 2.853 vidas en las Islas, el 47,2% de ellas en 2022. La covid fue la principal causa de las defunciones en el Archipiélago en ese año, con 1.342 casos, más otros tres sospechosos. En total, se contabilizaron 18.172 muertes, por las 15.756 de 2019, las 16.486 de 2020, las 17.149 de 2021 y las 17.830 de 2023. En 2021, el número de fallecidos ascendió a 591, más otros 13 casos sospechosos; y en 2023, la cifra se elevó a los 408 casos.

El 70% de los fallecidos por esta causa tenía más de 75 años, si bien hubo un caso de un bebé en 2023.

Cuando sólo ha pasado un lustro desde ese 14 marzo de 2020 en el que se decretó el estado de alarma, ha disminuido la percepción de riesgo debido al cansancio postpandémico y a que las siguientes variantes del SARS-CoV-2 han sido más contagiosas, pero los afectados cursan cuadros más leves. Hasta febrero de 2025, sólo 108.646 canarios se han puesto la dosis de refuerzo de la vacuna, 30.000 menos que en 2024. Esto subraya la necesidad de reforzar la concienciación sobre la vacunación, especialmente en los grupos de mayor riesgo. Aunque la incidencia actual resulta baja, no se puede descartar un repunte.