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La preocupante obesidad ya afecta en Canarias a uno de cada cinco niños

Desde hace décadas, el Archipiélago tiene los peores registros nacionales y, aunque se han reducido, continúan siendo destacados; el exceso de peso aqueja a casi la mitad de los menores y adolescentes
La preocupante obesidad ya afecta en Canarias a uno de cada cinco niños
Desarrollar hábitos saludables desde la infancia resulta clave para evitar la obesidad y el sobrepeso. DA

La obesidad infantil es uno de los principales problemas de salud pública y se asocia, junto con el sobrepeso, a numerosos problemas físicos tanto en la infancia como en la edad adulta. Su prevalencia resulta tan elevada que la Organización Mundial de la Salud (OMS) la ha declarado la epidemia del siglo XXI y, como tal, acarrea altos costes personales, sociales y económicos con implicaciones a medio y largo plazo. Desde hace varias décadas, Canarias tiene los peores registros a escala nacional y, aunque se han reducido, continúan siendo destacados. El exceso de peso afecta a casi la mitad de los niños, niñas y adolescentes del Archipiélago y uno de cada cinco presenta obesidad.

En el Día Mundial de la Obesidad, conviene recalcar los preocupantes datos de este grave problema en las Islas. Además, numerosos estudios muestran una fuerte evidencia del efecto negativo que ha tenido la pandemia de la covid en la actividad física de niños, niñas y adolescentes: se ha producido una preocupante disminución y un aumento del sedentarismo en este grupo poblacional, más marcado cuanto mayor es la edad y cuanto menor es el nivel socioeconómico de las familias.

La prevalencia de exceso de peso (obesidad + sobrepeso) en menores de entre 6 y 9 años fue del 45,8%, un 2,8% más que antes de la pandemia. La de sobrepeso infantil en las Islas alcanzó el 26,3%, frente al 24,5% de 2019, y la de obesidad, de un 19,5%, el 1% más que antes de la pandemia. La obesidad severa en niños llegó al 8,5% y en niñas del 4,4%.

Comparando la prevalencia del sobrepeso y obesidad en la población de 6 a 9 años en Canarias y en toda España en 2019, según el estudio Aladino (Alimentación, actividad física, desarrollo infantil y obesidad), se observa que las cifras de Canarias continuaban siendo superiores en exceso de peso (43% por 40,6%), con unas cifras algo superiores en las Islas, tanto en obesidad (18,5% por 17,3%) y sobrepeso (24,5% por 23,3%).

Aquella época en la que estar gordito era motivo de orgullo y se consideraba de buena salud ha evolucionado en la conceptualización actual de la enfermedad que la define. La tendencia a la baja de las últimas décadas pone de relieve que las campañas de hábitos saludables y los programas de alimentación saludable y actividad física llevados a cabo en los centros educativos están incidiendo de forma favorable.

Plan de prevención

La consejería de Sanidad ha puesto en marcha un plan de prevención de la obesidad infantil en menores de 12 años en Canarias (Poican) cuyo objetivo es promover estrategias y cambios necesarios para reducir el sobrepeso y la obesidad, fomentando hábitos de vida saludable, herramientas para llevar una alimentación adecuada, realizar actividad física regular y evitar el ocio sedentario.

Para ello, se contemplan objetivos estratégicos, como disminuir las cifras actuales de prevalencia de exceso de peso en la población infantil en los próximos diez años, incrementar un 10% la adherencia desde edades tempranas a hábitos de vida saludables y mejorar las cifras de recién nacidos alimentados con lactancia materna exclusiva. A su vez, el Poican tiene entre otros objetivos específicos elevar el porcentaje de menores de doce años con una alimentación saludable y equilibrada y que realice más de una hora de actividad física al día.

El sobrepeso ‘coge impulso’ a partir de los 7 años, por lo que es vital prevenir

La obesidad y el sobrepeso en Canarias es un problema que tiene sus raíces en las últimas décadas del pasado siglo, debido a los cambios socioeconómicos que facilitaron la adquisición de alimentos ricos en azúcares simples, grasas saturadas y sal, y la proliferación de productos ultraprocesados que han sufrido algún tipo de alteración o agregado ingredientes, muchos artificales -conservantes, colorantes, aditivos-, con el fin de darles mejor textura, sabor, aroma, durabilidad, etc., pero con un bajo o nulo perfil nutricional. Y todo sin olvidar el auge de las tecnologías, que ha aumentado el ocio sedentario, y la incorporación de la mujer al mundo laboral, que ha modificado la forma de alimentarse en casa.

En Canarias, la obesidad coge impulso a partir de los 7 años. Por eso, resulta clave prevenir desde la infancia, desarrollando nuevos hábitos, evitando los pocos saludables que permanecen en la población adulta, y que aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 o cáncer. La obesidad se relaciona con el escaso número de horas de sueño y la menor actividad física.