Tres aeropuertos de Canarias registraron los peores datos de puntualidad de España durante los tres primeros meses de 2025, según un informe publicado por AirHelp. En concreto, Tenerife Sur presentó una puntualidad del 72,7%, Lanzarote del 73,6% y Gran Canaria del 73,7%, cifras que los sitúan al final de la tabla entre los aeropuertos con más de 200 vuelos mensuales programados.
En el mismo periodo, más de 24 millones de personas volaron desde algún aeropuerto español. De ellas, aproximadamente 4,5 millones sufrieron algún tipo de interrupción en su vuelo. Aunque en la mayoría de los casos se trató de retrasos que no generan indemnización, 339.700 pasajeros tuvieron derecho a compensación económica por retrasos superiores a tres horas, cancelaciones o pérdidas de conexión.
Este dato supone un incremento del 13,16% con respecto al mismo periodo del año anterior, cuando 300.200 personas fueron indemnizadas. El aumento está relacionado con el mayor número de vuelos con retrasos significativos. La tasa de interrupciones se ha mantenido prácticamente estable en comparación con 2024, aunque se ha registrado una ligera subida del 1%.
En términos generales, el tráfico aéreo ha descendido en España. El número de vuelos se redujo un 10%, pasando de 200.000 en 2024 a 180.000 en 2025, y el volumen de pasajeros cayó un 11,1%. A pesar de este descenso, los problemas de puntualidad han persistido.
Aeropuertos y aerolíneas más puntuales
Frente a los datos de Canarias, el aeropuerto de Menorca lideró el ranking nacional de puntualidad, con un 94,3% de vuelos saliendo a su hora. Le siguen los de Melilla y Granada-Jaén, con tasas del 92,3% y 90,4%, respectivamente.
Por aerolíneas, Iberia Express se posiciona nuevamente como la más puntual. Durante el primer trimestre del año, la compañía operó unos 3.750 vuelos desde aeropuertos españoles, transportando a más de medio millón de pasajeros, de los cuales menos del 6,5% experimentó algún tipo de retraso.
Compensaciones
La normativa europea CE261, aplicable a vuelos con salida o destino en la Unión Europea, garantiza derechos a los pasajeros ante cancelaciones, retrasos o denegaciones de embarque. En caso de cancelación o negativa de embarque, la aerolínea debe ofrecer un vuelo alternativo o, si el pasajero lo prefiere, la devolución del importe íntegro del billete.
Además, si el pasajero incurre en gastos adicionales durante la espera —como comida, alojamiento o por equipaje extraviado—, la compañía aérea está obligada a asumir esos costes. En determinadas circunstancias, como condiciones meteorológicas adversas o emergencias médicas, la aerolínea puede quedar exenta de compensación. Sin embargo, en caso de huelgas, incluso si son anunciadas, los viajeros mantienen su derecho a reclamar.
La normativa contempla indemnizaciones de hasta 600 euros, que pueden reclamarse hasta tres años después de la fecha del vuelo, siempre en función de la causa y el tipo de interrupción.





