El escritor Álvaro Pombo (Santander, 1939) recibió ayer el Premio Cervantes 2024 en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, en una ceremonia presidida por los reyes Felipe y Letizia, con un discurso leído por su amigo y también escritor Mario Crespo -debido a su “delicada salud”-, en el que aludió en numerosas ocasiones a Miguel de Cervantes y recalcó que “ahora nadie se bate en duelo por su honor, ni por el de España ni por el del tato”.
FENOMENOLOGÍA DE LA FRAGILIDAD
“Una fenomenología de la fragilidad cervantina es el imperio entero de la fragilidad. ¿No es esto el absurdo? Estoy escribiendo ahora una novela sobre la liquidación del colonialismo español. La fragilidad de España nos lleva una vez más a levantar una capilla a Santiago Matamoros y luego los moros matan a los españoles de Santiago Matamoros: fue el desastre de Annual, la fragilidad de España”.
“Ahora nadie se bate en duelo por su honor ni por el honor de España ni por el del tato. Nos hemos convertido en influencers y mercachifles”, apuntó Crespo, en palabras de Pombo. El término influencer también apareció para definir a la dama de Salamanca de El licenciado Vidriera, de Miguel de Cervantes. El protagonista, Tomás Rodaja, apuntó, la consideró una “impostora, una influencer, una turulata”.
Pombo recibió la medalla y la escultura -esta la recogió Crespo- entre sonrisas de manos del rey Felipe VI y de la reina Letizia, que se le acercó para mostrarle cariño. Con su característico tono, el autor de Donde las mujeres y La cuadratura del círculo mostró su propia fragilidad a través de la fragilidad de Cervantes, de quien destacó su “buen humor”.
“Podemos decir hoy que Dios bendiga a Cervantes y esta es una invocación religiosa, cristiana, para que Dios y el propio Cervantes nos bendigan en las múltiples fragilidades y tarumbancias de nuestro descabalado siglo XX y XXI. (…) Don Miguel de Cervantes fue un hombre profundo y pobre, al decir de Ortega y Gasset. Es muy posible que para alcanzar la grandeza en España, para superar la fragilidad, tengamos todos que llegar a la profundidad y a la pobreza”, aseveró.
“Que Dios y Cervantes nos bendigan en las múltiples fragilidades y ‘tarumbancias’ de nuestro siglo”, señaló el escritor
CAÍDO DEL CIELO
Titulado La fenomenología de la fragilidad, el discurso se prolongó algo más de 10 minutos. Comenzó calificando el galardón como el “más alto honor literario y social” que ha recibido y confesó que ya había escrito las palabras “hace muchos años” por si le “caía del cielo” el premio.
“Me siento altamente reconocido, aceptado y admirado, mucho más de lo que merezco. Pero sobre todo me siento agradecido y pensando que omne datum bonum et omne donum perfectum de sursum est descendens a Patre luminum (de la Epístola de Santiago: “Todo buen regalo y todo don perfecto desciende del Padre de las luces”)”, señaló en presencia también del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, y de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.
GENIO Y FIGURA
Tras la entrega del galardón, Álvaro Pombo se denominó a sí mismo “genio y figura” en los corrillos que formaron los asistentes a la ceremonia. “No pierde ni el apetito ni el buen humor”, bromeó su sobrina Flavia Márquez Pombo mientras ofrecía a su tío algo de comer. Pombo reveló que el martes se encontraba mal, pero ayer ya estaba mejor. “Me acuesto mejor que me levanto”, manifestó sentado en la silla de ruedas y ataviado con su característico gorro azul de lana, que aseguró que lleva desde hace muchos años.





