El Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural, impulsa La vida imita al arte, un proyecto inédito de Cristóbal Tabares que propone una nueva lectura del patrimonio artístico de las Islas desde una perspectiva contemporánea.
La serie, compuesta por ocho óleos sobre lienzo sobre la vida cotidiana, es un ejercicio pictórico de investigación y creatividad que reinterpreta obras clásicas de algunas de las figuras más destacadas del arte canario durante el último siglo.
IMAGINARIO COLECTIVO INSULAR
Las obras de Jorge Oramas, Felo Monzón, Óscar Domínguez, Maribel Nazco, Néstor de la Torre, José Aguiar, Pino Ojeda y Pedro de Guezala forman parte del imaginario colectivo insular. Sus pinturas van más allá de una cuestión meramente estética, pues son también el testimonio de los paisajes, las tradiciones y la idiosincrasia del Archipiélago.
A este respecto, la revisión conceptual de estos trabajos crea un puente generacional entre los artistas canarios del siglo XX “que son fuente de inspiración e identidad”, subraya Cristóbal Tabares, y los creadores del presente. Al final, “el arte llega a convertirse en patrimonio cuando lo sentimos nuestro”, por eso “hay que reivindicar la herencia pictórica como una herramienta viva, cercana y representativa de nuestra identidad”, expresa el pintor.
Por ahora, con las obras surgidas dentro de La vida imita al arte se pretende crear un diálogo, a través de las redes sociales del área de Patrimonio Cultural, sobre la influencia de estos artistas en la construcción de la canariedad actual. Sin embargo, el proyecto será presentado próximamente en una exposición en la que no solo se muestren las piezas finales, sino también el trabajo de investigación y el proceso creativo.





