El Auditorio de Tenerife brinda este jueves (19.30 horas) en la Sala de Cámara Barroca de cine. Se trata de un concierto de la Orquesta Barroca de Tenerife que propone obras de Jean-Baptiste Lully, Marin Marais, Louis Marchand, Jean-Philippe Rameau, Jacques Cordier y Jean de Sainte-Colombe, acompañadas de escenas de tres películas de producción europea: Tous les matins du monde (Todas las mañanas del mundo, 1991), Le roi danse (La pasión del rey, 2000) y Vatel (2001).
Desde principios del siglo XVII, el gusto galo por la música experimentó una separación de la corriente italianizante, preponderante en Europa, otorgando a la francesa características diferenciadoras que hoy en día siguen vivas. Como muestra de ello, en el actual resurgimiento de la música antigua siempre hay programaciones de repertorio barroco francés. Y el cine ha contribuido con fuerza a consolidar la imagen de la Francia de la época.
El director artístico de la orquesta, Conrado Álvarez, habla sobre la exuberante ornamentación que, junto a la combinación tímbrica, provoca texturas diversas: “La mezcla de la viola de gamba con otras familias de arco y flautas dulces con oboes constituyen solo un atisbo de la sofisticación, por oposición, entre melancolía y euforia, oscuridad y brillantez, homofonía y contrapunto, que hacen de las cadenciosas melodías, ritmos, danzas y contradanzas un acercamiento a los gustos de la opulenta corte o las simplicidades domésticas del vecino país”.





