El Auditorio de Tenerife ofrece el martes, 20 de mayo (19.30 horas), en la Sala de Cámara un concierto del pianista ruso Denis Kozhukhin, que regresa a la Isla con el recital The Devilish & the Divine (Lo diabólico y lo divino), centrado en dos de los grandes compositores del este de Europa: Franz Liszt (1811-1886) y György Ligeti (1923-2006).
El primer bloque incluye La lúgubre góndola, S.200 n.1; Unstern! sinistre, disastro, S.208 R80; Nuages gris, S.199 y Am Grabe Richard Wagners, S.135, todas ellas pertenecientes a las últimas obras de Liszt escritas para piano. Piezas tardías que, en palabras de Alfred Brendel, “ya no intentan seducir al oyente, sino sobre todo convencerlo” con un lenguaje que abandona la estabilidad tonal.
El Estudio número 13, L’escalier du diable (La escalera del diablo) de Ligeti se cuela entre la inspiración religiosa de Liszt, como un gran contraste rítmico que sacude al oyente, cuyos movimientos polimétricos hacia arriba y abajo del teclado, siguiendo un motivo de escala cromática ascendente, se convierten en una impresión de campanas que suenan en diferentes registros y tiempos.
El recital regresa de las profundidades del infierno al cielo más calmo y sereno con Bénédiction de Dieu dans la solitude, donde Liszt, lejos de todo efectismo y excentricidad, despliega una dulzura sonora embriagadora. El concierto finalizará con una nueva obra de Liszt, Sonata en si menor, una de las más importantes de la literatura pianística del siglo XIX.





