La fotógrafa mexicana Graciela Iturbide ha sido galardonada con el Premio Princesa de Asturias de las Artes 2025. El jurado leyó este viernes el fallo de un galardón al que optaban 49 candidaturas de 19 países.
Iturbide nació en Ciudad de México en 1942. En 1969 comenzó su formación en el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la Universidad Autónoma de México (UNAM), con la intención de convertirse en directora de cine, pero, a raíz de conocer el trabajo del fotógrafo Manuel Álvarez Bravo y de asistir a sus clases, se vio atraída por esta disciplina.
Dueña de una mirada innovadora, la lente de Iturbide ha retratado la realidad social no solo de México, sino de muchos lugares a los que ha sido invitada para trabajar. Su obra presenta un aspecto documental que muestra, según los expertos, “un mundo hipnótico que parece situarse en el umbral entre la realidad más cruda y la gracia de una magia espontánea”.
POBLACIÓN INDÍGENA
En los años 70 viajó por Latinoamérica, principalmente por Cuba y Panamá, y en 1978 fue comisionada por el Archivo Etnográfico del Instituto Nacional Indigenista de México para documentar la población indígena del país con proyectos en los que fotografió, por ejemplo, a los pueblos seri y de Juchitán. Este último dio lugar al libro Juchitán de las mujeres (1989).
Prosiguió su labor en Cuba, Alemania Oriental, India, Madagascar, Hungría, Francia y Estados Unidos, durante una época que dio lugar a numerosos trabajos destacados por su profundidad artística y su sentido poético. Con el tiempo, su gusto por el retrato y la descripción de la naturaleza humana ha ido cambiando en busca de nuevos objetivos, como paisajes u objetos encontrados, que su mirada dota de una visión trascendental a través del uso característico del blanco y negro.
La fotografía es para ella un ritual: “Salir con la cámara, observar, fotografiar los aspectos más mitológicos de las personas, luego ir a la oscuridad, desarrollarse, seleccionar las imágenes más simbólicas”.
DEL POMPIDOU AL GETTY MUSEUM
Graciela Iturbide ha protagonizado exposiciones en algunas de las instituciones artísticas más importantes del mundo, como pueden ser el Centro Pompidou de París, el San Francisco Museum of Modern Art, el Philadelphia Museum of Art, el Getty Museum, el Fotomuseum Winterthur y la Barbican Art Gallery, entre otras.
Su labor ha quedado reflejada en volúmenes como Avándaro (1971), con textos de Luis Carrión; Graciela Iturbide: La forma y la memoria (1996), con textos de Carlos Monsiváis; Pájaros (2002), con textos de José Luis Rivas y Bruce Wagner; Graciela Iturbide: Eyes to Fly with (2006), con textos de Fabienne Bradu y Alejandro Castellanos; El baño de Frida Kahlo (2009); Graciela Iturbide: México-Roma (2011) o Graciela Iturbide: No hay nadie (2011), con textos de Óscar Pujol.





