Por Carlos Acosta García.| Miguel Tarquis se le consideró siempre un investigador histórico y cronista de indudable relieve, no solo por sus amplios conocimientos artísticos, sino por el gran respeto con que tomaba notas de sus antecesores en el trabajo de investigación. Por ello hemos de tomar como cierto cuanto nos ha hecho llegar en torno a la imagen del Crucificado que existe aún, pese a tantos problemas, en el altar mayor de la iglesia parroquial de Santa Ana, en la Villa y Puerto de Garachico. Asegura el cronista que tal imagen religiosa data del 29 de enero de 1639 y comenta lo siguiente: “Es una magnifica obra realista de Martín de Andújar, la mejor de las seis que de sus manos se conocen en la isla de Tenerife”. Entre otros detalles, afirma además Miguel Tarquis en una de sus crónicas: “El cuerpo del Cristo es robusto y la anatomía está estudiada del natural. Acusa la escultura una indudable influencia montañesina”. Los datos que en estos capítulos hemos dado a conocer en relación con la estancia de Martín de Andújar en Garachico podrán parecer excesivos, y, sin embargo, solo hemos tratado de dar a conocer los más importantes.
