Por Carlos Acosta García
No importa que haya nacido en un bello sector lagunero, llamado Tejina. Guillermo González me parece un brillante hijo de Garachico. Aquí ha estado en numerosas ocasiones y siempre quedamos prendados de su arte. Han sido tantos y tan hermosos los conciertos que el artista nos ha regalado, que no tenemos la capacidad precisa para dejar aquí reflejada la admiración que hacia su persona y a su estilo artístico le dedicamos todos los hijos de Garachico. Me llegan hoy, a través de Lorenzo Dorta, muchos datos que yo desconocía de este ilustre lagunero. Porque no puede ignorarse que Guillermo González es catedrático de piano del Conservatorio Superior de Música de Madrid. Ni que ha obtenido el Premio Nacional de Música concedido por el Ministerio de Cultura. Ni que ha sido seleccionado como pianista para representar a Hispanoamérica en la apertura de los Juegos Olímpicos de Pekín. Ni que ha sido creador y representante de artistas canarios en diversos lugares. La Escuela Municipal de Musica de La Laguna se honra con su nombre. Y no podemos olvidar que Guillermo ha ofrecido su nombre a los llamados Caprichos Musicales de Garachico, a los que ha dirigido durante 20 años, sin olvidar que lo largo del tiempo ha ofrecido a través de Televisión Española importantes grabaciones suyas, distribuidas a todo el país, teniendo como lugar de emisión la Villa del Roque. ¿Verdad que hay motivos más que justificados para que el artista ostente la distinción la de Hijo Adoptivo de la Villa y Puerto?

