El Ayuntamiento de La Laguna presentó este jueves la residencia artística del proyecto DORIAN: Integrando la Inteligencia Artificial en la Educación Superior y la Cultura. Se trata de una iniciativa impulsada por la Universidad de La Laguna (ULL) y financiada por la Fundación CajaCanarias, con el apoyo de la Concejalía de Cultura, que promueve la creación intergeneracional e inclusiva.
El resultado de este proceso creativo podrá verse mañana sábado (19.30 horas) en la Sala Cristal del antiguo Convento de Santo Domingo. La performance, inspirada en el clásico de la literatura El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde, será acompañada de una charla divulgativa en la que los participantes compartirán su experiencia, fomentando el diálogo abierto con el público.
Protagonizada por personas de 67 a 86 años y alumnado de altas capacidades del programa Atenea de la ULL, la residencia reflexiona acerca de los prejuicios en torno al envejecimiento y la representación de los cuerpos no normativos, al tiempo que cuestiona convencionalismos.
El edil de Cultura y presidente del Organismo Autónomo de Actividades Musicales, Adrián del Castillo, calificó la iniciativa de “innovadora y valiente”. “DORIAN acerca a sus participantes a la digitalización, implementando la inteligencia artificial en el proceso creativo y educativo, con una perspectiva ética y humanista”, expuso.
La residencia artística está protagonizada por alumnado de altas capacidades de la ULL y personas de entre 67 y 86 años
Abel López, director de Secretariado de Extensión Universitaria de la ULL, valoró la experiencia, que “conecta el arte con el pensamiento crítico y la tecnología con una mirada social”. Además, aludió al hecho de que se centra en el colectivo “más olvidado”, el de las personas mayores. “Tenemos que seguir potenciando esta cuestión intergeneracional tan importante”, añadió.
El responsable del Área de Educación de CajaCanarias, Mariano León Ojeda, aseveró que la residencia artística “conjuga fantásticamente las áreas social, educativa y cultural”, campo de trabajo de la fundación.
La directora del proyecto, Judit Mendoza, detalló que el uso de la inteligencia artificial en el proceso creativo es novedoso. “No hemos visto piezas artísticas que la empleen de este modo y trabajando en la importancia de su regulación y riesgos”, aseguró. Por ello, reflexionó sobre sus límites y señaló que “el arte tiene que discutir y transformar; la máquina y sus algoritmos no son disruptivos”.





