La Laguna Tenerife, sin margen de error. La brillante temporada del conjunto de Txus Vidorreta podría acabarse hoy si los canaristas no logran superar a un Valencia Basket que ha sido mejor en los dos primeros partidos de la eliminatoria de semifinales que enfrenta a ambas escuadras. Es lo que hay.
El cuadro taronja se ha mostrado como un equipo casi inaccesible para los aurinegros. Y ese casi se debe a los primeros minutos del segundo partido, donde La Laguna Tenerife logró que su rival pasara apuros con defensas alternas, dos bases en pista y las referencias de Shermadini en el banquillo y en la grada, respectivamente.
El alemán volverá a jugar esta tarde-noche. Su presencia no es determinante a día de hoy. Lo fue durante tres cuartos de temporada, hasta que comenzó a ser relacionado con el Real Madrid. A partir de ahí el campeón del mundo se fue difuminando hasta el punto de quedarse fuera de la convocatoria del segundo partido.
La recuperación de Shermadini y de Sastre también se antoja trascendental para la supervivencia de un equipo que ha llegado algo fundido a esta eliminatoria donde se ha encontrado a un rival más fresco y fluido y con mayor número de jugadores en buena dinámica de juego.
En el bando valenciano saben que la historia en el Santiago Martín no va a ser la misma. “Pensar que el tercero y un hipotético cuarto partido van a ser como estos es no tener ni idea. Será mas similar al del segundo contra el Gran Canaria, que se decidió al final en un cara o cruz en la prórroga. Para eso nos tenemos que preparar. Cualquier otra cosa no es inteligente”, dijo Pedro Martínez nada más terminar el segundo partido. Sabias palabras de un veterano entrenador.





