“Vamos a hacer que la música suene alto y claro junto a toda la ciudadanía de la Isla Baja’. Esa es la consigna que se ha trasladado a todos los vecinos y vecinas de la Isla Baja para que acudan mañana con un instrumento a la concentración que han organizado las familias y el alumnado adulto para protestar ante la incertidumbre sobre el futuro de la Escuela Comarcal de Música de la Isla Baja.
La convocatoria comenzará a las 10.00 en la Carretera General TF-42, a su paso por Garachico, en la zona de acceso al muelle nuevo, y se prolongará hasta las 13.00 horas, y está abierta a todos los grupos, asociaciones y colectivos y a la ciudadanía en general.
Los convocantes consideran que más de 30 años de enseñanzas musicales en la comarca y 26 de antigüedad de la Escuela “no se los puede llevar la marea”.
Tenerife tiene once Escuelas Oficiales de Música y la única que tiene ámbito comarcal es la de la Isla Baja, cuya creación va unida al propio Consorcio, una entidad supramunicipal para apoyar a los cuatro municipios que lo conforman, y para que el alumnado no tuviera que trasladarse a Santa Cruz.
“En los dos últimos años se ha ahogado económicamente a la institución. Sabemos que se produjo un bloqueo de las Cuentas del Consorcio que afectan a la escuela”, denuncian.
“Se le ha asfixiado de tal manera hasta tal punto que no ha habido material básico, como pueden ser partituras, porque no se podía comprar el tóner de la fotocopiadora”, recalcan.
Los afectados también aseguran que las actividades que estaban en el proyecto educativo, tanto las de este año como del anterior, se quedaron anuladas. A ello se suma que se eliminó el taller de percusión y no se cubrió la plaza del profesor de violín, que estaba de excedencia. Ello es grave, subrayan, “porque para que una escuela de música sea oficial tiene que tener la especialidad de sinfónica obligatoriamente y eso se lo dan los instrumentos de cuerda”.
La gota que colmó el vaso y que movilizó a las familias fue el concierto de final de curso, que este año no se pudo hacer porque “se necesitan medios técnicos al ser muchos instrumentos musicales y el Consorcio no autorizó la actividad con ningún tipo de gasto”.
“Fue ahí cuando las familias empezamos a decir ‘hasta aquí llegamos’ porque durante estos dos años el Cabildo no ha dado respuesta a ninguna de estas problemáticas”.





