En pocas ocasiones quedan retratadas tanto uno de los mayores fracasos de gestión en las administraciones públicas canarias, como son los enormes y prácticamente cotidianos atascos que tienen lugar en la TF-5, con uno de sus mayores éxitos, que es el excelente servicio que presta a la ciudadanía isleña el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (Cecoes) 1-1-2.
Fue el pasado 23 de junio cuando, como ahora desvelan las autoridades, una mujer se puso de parto y el clásico atasco en la conocida popularmente como la Autopista del Norte la condenó a dar a luz mientras circulaba a la altura del término municipal de Tacoronte, según datos facilitados por la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias.
Felizmente todo salió bien, a buen seguro gracias a la ayuda prestada desde el servicio de teleasistencia del Cecoes 1-1-2, por cuanto un médico del Servicio de Urgencias Canario (SUC) se mantuvo al teléfono en todo momento para seguir la evolución del momento del parto y del alumbramiento, para posteriormente indicarle a la esforzada madre que limpiara la cabecita del bebé y que se lo colocara en el pecho, piel con piel, y lo abrigara.
Mientras tanto, una ambulancia medicalizada del SUC que fue activada desde la sala operativa del Cecoes, se abrió paso como buenamente punto hasta conseguir alcanzar al vehículo en cuestión, lo que logró cuando ya se encontraba en las inmediaciones del aeropuerto Tenerife-Norte, a unos seis kilómetros de Tacoronte y, por ende, de donde se produjo el alumbramiento.
Hasta donde la memoria alcanza y pese a que hay constancia de que los atascos constantes comenzaron en la TF-5 hace ya aproximadamente 25 años, no se recuerda otro caso de un parto en pleno atasco de la llamada autopista del Norte, aunque sí múltiples anécdotas que fueron recogidas por imágenes grabadas por particulares que van desde alguna pelea entre conductores, sin duda desquiciados por lo eterno del embotellamiento de turno, o otras hasta cómicas de personas que no pudieron aguantar más y se apearon de sus vehículos para miccionar donde buenamente encontraron algún atisbo de la intimidad suficiente para ello.
Resta añadir que también fue el mes pasado cuando el Cecoes asistió a otro parto a distancia, en este caso en una vivienda del municipio de Tías (Lanzarote).
Un desastre de diseño y gestión que lleva un cuarto de siglo con retenciones
La historia de la TF-5, mal llamada autopista porque incumple requisitos imprescindibles para una carretera de esa categoría, ya era una desastre desde que fue diseñada porque, entre otros defectos, se permitió que a la misma se accediese desde fincas privadas. Pero la gestión de la misma siempre le ha ido a la par, porque -aunque parezca mentira- hasta hace poco se podía entrar a la misma desde una calle lagunera, como lamentablemente saben víctimas y familiares de las mismas que padecieron accidentes -alguno de extrema gravedad-, por semejante insensatez, tal y como lleva informando durante décadas el DIARIO DE AVISOS.
Fue aproximadamente hace un cuarto de siglo, con el cambio de milenio, cuando los usuarios de dicha vía empezaron a comprobar a su pesar que los atascos se repetían de forma cada vez más habitual, al punto de normalizar hoy en día que ni siquiera hace falta alguna incidencia para que la TF-5 se colapse, por ejemplo, cualquier viernes al mediodía rumbo al Norte, como también es sabido desde la intemerata que, si quieres llegar a tiempo a Santa Cruz por la mañana, hay que levantarse horas antes.
Ahora, el Cabildo de Tenerife ha anunciado un ambicioso y millonario plan para revertir semejante fracaso. No es la primera vez y ojalá fuera la última.




