Viajar en avión por Europa podría cambiar pronto una de sus normas más restrictivas: la que impide llevar en cabina líquidos en envases superiores a 100 ml.
La Comisión Europea ha confirmado que trabaja en la implementación de nuevos sistemas de seguridad capaces de detectar explosivos en botellas de mayor volumen, lo que permitiría relajar esta medida en los aeropuertos que estén preparados tecnológicamente.
Desde hace años, los controles exigen que todos los líquidos, geles y aerosoles en el equipaje de mano se limiten a recipientes pequeños de 100 ml, salvo en casos justificados como medicamentos o alimentos para bebés.
La razón: las máquinas tradicionales no pueden detectar de forma fiable ciertos explosivos líquidos. Sin embargo, nuevas tecnologías de escaneo más avanzadas ya han sido probadas con éxito y podrían suponer el fin de esta restricción.
Algunos aeropuertos de la Unión Europea, como los de Roma y Milán, ya cuentan con estos sistemas. También hay instalaciones en Alemania, Irlanda, Lituania, Malta, Suecia y Países Bajos que podrían incorporarlos en breve, según informa Il Corriere della Sera.
Aunque la Comisión Europea había impuesto una limitación temporal a su uso, en junio de 2025 se aprobó un protocolo conjunto con la Conferencia Europea de Aviación Civil (CEAC) que abre la puerta a la homologación y uso generalizado de estos escáneres.
Una vez validados por la CEAC, los fabricantes podrán distribuir los equipos a los aeropuertos, que podrán permitir el paso de recipientes de líquidos superiores a 100 ml sin necesidad de extraerlos del equipaje.
El cambio, según fuentes comunitarias, podría comenzar a implementarse “en los próximos días” en los primeros aeródromos.
Por ahora, la eliminación del límite no será automática ni general en todos los países de la UE, ya que dependerá de si cada aeropuerto está equipado con los nuevos dispositivos, más costosos que los actuales.
Aun así, el proceso ya está en marcha y supondría un alivio para millones de pasajeros.







