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Candelaria celebra el hallazgo sin su plaza, pero con la misma devoción

En una jornada marcada por el calor, la Villa Mariana volvió a llenarse de miles de peregrinos y visitantes que se congregaron frente al ayuntamiento local para presenciar la ceremonia guanche
Un momento de la teatralización de la aparición de la imagen, que este año cambió de ubicación por las obras en la plaza de la basílica. Fran Pallero

La Villa Mariana de Candelaria volvió a vivir ayer su tradicional y venerada jornada de agosto, cargada de devoción y arraigo, aunque esta vez en un escenario poco habitual.

La plaza de la Patrona de Canarias, epicentro habitual de las celebraciones en honor a la Patrona de Canarias, permanece cerrada por las obras de remodelación que esta sufriendo desde hace varios meses, lo que obligó a trasladar la gran mayoría de los actos a un recinto junto al Ayuntamiento. Además, por primera vez en más de tres décadas, las figuras de Beneharo y los guanches que custodian la costa faltaron a su cita con las festividades, dejando un vacío simbólico en la celebración.

Una solución provisional que, según se prevé, dará paso en los próximos años al regreso a su emplazamiento original.

Desde primera hora de la mañana, Candelaria acogió las celebraciones religiosas que, año tras año, se suceden en la Basílica. Devotos de todas las regiones del Archipiélago y de la propia Isla acudieron a la Eucaristía y el rezo del Santo Rosario.

La jornada de ayer estuvo marcada por el calor. Peregrinos, visitantes y vecinos se concentraban en los alrededores, muchos armados con abanicos, sombreros o buscando la sombra mientras esperaban ver a la Morenita.

Ya por la tarde, las calles comenzaron a llenarse de personas, cada una con sus propias promesas y motivaciones, que desfilaban por la Villa Mariana para presenciar uno de los actos más emblemáticos de las fiestas: la ceremonia guanche.

A las 18.45 horas, la imagen de la Virgen de Candelaria salió en procesión desde la Basílica acompañada por la Banda de Música Las Candelas, avanzando entre aplausos y cánticos hacia el recinto que, este año, sustituye a la plaza como escenario principal.

Los pétalos lanzados desde los balcones y los gritos de ‘¡Viva la Virgen de Candelaria!’ acompañaban el lento paso de La Morenita.

Allí, a las 20.00 horas, tuvo lugar la ceremonia guanche. El colectivo Guanches de Candelaria recreó, como manda la tradición, el hallazgo de la imagen en la playa de Chimisay, donde La Morenita apareció tallada en una imagen de madera.

Las cabras correteaban por la plaza, convertida para la ocasión en el escenario de la representación más emblemática de Canarias. Ataviada con sus mejores galas y abarrotada de miles de curiosos, la plaza vibraba con cada detalle del acto. Las voces de Luisa Machado y José Luis de Madariaga guiaron la representación del Hallazgo, que recreó el momento en que dos pastores encontraron la imagen de la Virgen sobre una roca, junto a los sucesos milagrosos que, según la tradición popular, rodearon aquel descubrimiento.

El silencio respetuoso del público solo se rompió con el sonido de los bucios y el golpeteo de lanzas sobre el suelo, símbolos de honor a la imagen que los guanches llamaron Chaxiraxi.

Tras la representación, la procesión continuó hasta El Pozo. A su regreso al recinto junto al Ayuntamiento, el rector de la Basílica dirigió unas palabras a los asistentes, seguidas por las interpretaciones musicales de Alba Fariña y Fernando Santana.

El momento de mayor emoción llegó con el Ave María, interpretado por Chago Melián, que provocó un prolongado aplauso y un ambiente de recogimiento.

El templo, abierto toda la noche

Tras el punto álgido de las celebraciones, la noche se abrió paso y se iluminó con un espectáculo de fuegos artificiales desde el muelle, que marcó la reanudación de la procesión hasta la Basílica.

El templo permanecerá abierto toda la noche, con el rezo del Rosario cada hora, para acoger a los fieles que continúen llegando.

La jornada concluyó a las 23.00 horas en la plaza de Teror, con la Noche de Parrandas en memoria de Rosaura Marrero Fariña, coordinada por Gracita González, una cita musical que sirvió de cierre festivo a la jornada.

El Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento de Candelaria coordinan un dispositivo de seguridad formado por 600 personas para la peregrinación a la Villa Mariana, que espera recibir hasta mañana unas 100.000 personas llegadas de todos los puntos de la Isla, por lo que se ha establecido, en coordinación con otras administraciones, un dispositivo especial.

Son, en total, 400 personas de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias, a las que se suman otras 200 pertenecientes a otras entidades.

Una tradición marcada por el calor

Este año las celebraciones y las marchas de peregrinos están, en gran medida, condicionadas por las medidas impuestas debido a la situación de alerta máxima por riesgo de incendio forestal y los avisos por temperaturas extremas.

El Cabildo ha autorizado únicamente la peregrinación por el Camino Viejo -una ruta de 21,2 kilómetros entre La Laguna y Candelaria-. y la carretera TF-28.

Pese a las restricciones y a la ausencia de su escenario habitual, Candelaria volvió a demostrar la fuerza de una tradición que mantiene intacto el vínculo entre las Islas y su Patrona.

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