El enrame de papel picado, una antigua tradición de las fiestas que comparten los barrios de La Luz y Las Candias, en La Orotava, ha sido testimoniada en 1910 pero sobre ella se ha escrito y se sabe muy poco.
Ligada al simbolismo religioso, los enrames se realizaban con ramas de haya y se colocaban en los exteriores de los templos y el camino por el que discurría la procesión, una costumbre que aún se mantiene.
Fue en el año 2006 cuando los vecinos y vecinas de ambos núcleos decidieron recuperar la tradición y son ellos quienes continúan elaborando estos adornos con un cuidado exquisito dada la fragilidad del material.
El Ayuntamiento ha propuesto al Cabildo de Tenerife que incoe expediente para incluirla en el Catálogo Insular de Bienes Patrimoniales Culturales por su interés como manifestación o representación cultural ancestral de carácter inmaterial en base a lo dispuesto en el artículo 17 de la Ley 11/2019.
Sin embargo, la falta de implicación de la ciudadanía y la aparición de nuevos elementos decorativos, pone en riesgo la supervivencia de esta decoración que se realiza con motivo de las fiestas de Nuestra Señora de La Luz, que este año se celebran del 1 al 14 de septiembre, y generan un sano pique entre ambos núcleos, que se alterna cada año.
María Candelaria Méndez Hernández y Eduvigis Pérez Delgado superan los 80 años de edad y son el último eslabón oral. Ambas contaron el año pasado a DIARIO DE AVISOS cómo aprendieron la técnica desde muy jóvenes.
“Gracias a ese reportaje el Ayuntamiento se dio cuenta que había una falta de conocimiento e implicación de las personas más jóvenes en esta decoración singular que tiene más de dos siglos de historia, e implicó, por primera vez, al alumnado del colegio de La Luz”, subrayó el concejal Felipe David Benítez, natural del barrio.
Así, los responsables municipales se pusieron en contacto con la directiva del centro educativo y le trasladaron que las personas que conocían esta tradición tenían una avanzada edad, y cada vez quedaba menos gente que pudiera dar a conocer ese arte.
El colegio fue receptivo y el viernes, por primera vez, organizó un taller para explicar la técnica de manipulación del papel mediante la cual se consigue realizar grandes figuras como arañas, farolas, o barcos que son sostenidas sobre una estructura de alambre o caña.
El resultado no pudo ser mejor. Gracias a las nuevas tecnologías se organizó una videoconferencia que permitió conectar todas las aulas, y todo el alumnado, desde Infantil hasta Primaria, aprendió a trabajar con los papeles de colores que utilizó para elaborar distintas figuras.
Candelaria y Eduvigis acudieron al centro y no solo interactuaron con los niños y niñas sino también con sus familias y el equipo educativo. Más de 200 padres y madres participaron en una actividad intergeneracional cuyo objetivo fue conseguir nuevas manos para que una tradición muy antigua, no se pierda y, al mismo tiempo, recuperar elementos decorativos como cadenetas, farolillos y una paloma gigante.
La mayoría de ellos “no conocía prácticamente nada de esta tradición y llamó la atención como un día cualquiera pidieron permisos en sus trabajos para formar parte de la iniciativa y escuchar atentamente la explicación que ofrecieron ambas mujeres”, sostuvo el edil.
“Creemos que el colegio es la cuna para conservarla y protegerla. Por eso ya está organizando una obra de teatro sobre el enrame de papel y durante todas las tardes del mes de julio, las personas que lo deseen podrán acudir a la asociación de vecinos a elaborar flores de papel picado”, informó Benítez.
Esta decoración la aprovechará también el colegio el Día de Canarias y en septiembre se instalará en las calles con motivo de las Fiestas de La Luz para que el alumnado, cuando la vea colocada, se sienta partícipe.
“Desde las administraciones tenemos que acompañar todas las acciones que contribuyan a proteger y conservar esta tradición que forma parte del patrimonio de todos”, recalcó por último el concejal.





