La capital tinerfeña cerró 2025 con más de 75.326 ayudas sociales gestionadas para poder atender a familias vulnerables en el municipio, de las que 67.865 se destinaron a alimentación y subsistencia, es decir, casi el 90% de las Prestaciones Económicas de Asistencia Social (PEAS) concedidas por el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife fueron para comida.
Para ello, el Consistorio invirtió el pasado año más de 14,8 millones de euros, el mayor volumen económico registrado en toda la serie histórica municipal.
Estos datos reflejan la evolución del sistema de atención social municipal desde 2010, cuando las ayudas apenas alcanzaban 1,4 millones y, en paralelo, ponen el foco en que las atenciones realizadas por las Unidades de Trabajo Social (UTS) también se han incrementado, al pasar de 22.047 en 2010 a más de 40.000 en la actualidad, con picos superiores a las 72.000 atenciones durante la pandemia.
El Consistorio afirma que continúa reforzando el conjunto de PEAS para 2026. El nuevo cuadro de cuantías y prestaciones incluye ayudas para alimentación, vivienda, suministros básicos, discapacidad, teleasistencia, escuela infantil y atención social especializada.
El alcalde, José Manuel Bermúdez, destaca que “Santa Cruz cuenta hoy con el sistema municipal de ayudas sociales más amplio, sólido y completo de su historia, fruto de una apuesta clara por reforzar la atención a las personas y garantizar que ninguna familia quede atrás”. El regidor subraya que “se ha multiplicado la inversión social en los últimos años, especialmente en ayudas de alimentación, vivienda y atención a colectivos vulnerables, adaptando el sistema a la realidad económica y social actual”.
Por su parte, la concejala de Políticas Sociales, Charín González, explica que “las PEAS abarcan mucho más que las ayudas de suministros, ya que incluyen alimentación, a través de tarjetas monedero y apoyos a familias, alquiler, discapacidad, apoyo a menores, rehabilitación, conciliación familiar, transporte o atención domiciliaria”.
Entre las prestaciones que más han crecido en la última década destacan las de alimentación y subsistencia. En 2011 se destinaron 186.221 euros, pero en 2025 la inversión superó los 8,9 millones a través de tarjetas de alimentación y ayudas básicas, situándose como la principal línea de apoyo social. Actualmente, las ayudas de subsistencia contemplan hasta 3.840 euros anuales por familia y tarjetas de alimentación de hasta 300 euros al mes para familias numerosas.
Vivienda y alquiler
Las ayudas para vivienda y alquiler han experimentado asimismo un crecimiento. En 2011 suponían 494.000 euros, pero en 2025 alcanzan casi 4 millones de euros anuales. Las cuantías máximas para alquileres, hipotecas y gastos de comunidad han sido actualizadas, al pasar de 2.400 a 3.000 euros anuales para arrendamientos e hipotecas y de 480 a 1.000 euros en gastos de comunidad.
Este año se mantienen ayudas para suministros del hogar, agua, luz y gas, así como líneas de apoyo a personas con discapacidad, tratamientos especializados, prótesis o nuevas tecnologías. En discapacidad destacan ayudas de hasta 6.000 euros para adaptación de viviendas o vehículos, y hasta 4.000 euros para autonomía personal y apoyos tecnológicos.
Igualmente, se impulsarán bonificaciones sociales para las escuelas infantiles municipales, con un sistema que recoge ayudas de hasta el 100% para familias con rentas inferiores a 900 euros mensuales, permitiendo el acceso gratuito de escolarización.
Además, se refuerzan los servicios de atención domiciliaria y apoyo a personas dependientes y mayores. El sistema contempla la teleasistencia para usuarios con bajos ingresos y situaciones de vulnerabilidad y nuevas fórmulas de prestación vinculadas al SAD, cuyo modelo actualizado permitirá ampliar la cobertura social, mejorar la atención personalizada y reducir los tiempos de espera.







