El mapa político del Sur de Tenerife ha cambiado de manera silenciosa en los más de dos años del actual mandato. El PSOE, que en mayo de 2023 salió de las elecciones con grandes resultados en municipios clave como Arona, Adeje, Granadilla de Abona, Guía de Isora, Candelaria, Fasnia, Vilaflor y Arico, ha visto cómo, en apenas un año, su hegemonía territorial se ha ido resquebrajando.
No ha sido una caída abrupta, sino un desgaste progresivo, alimentado por mociones de censura, pactos de conveniencia y movimientos de ajedrez por parte de Coalición Canaria (CC) y Partido Popular (PP).
En los últimos comicios, los socialistas revalidaron con contundencia bastiones históricos como Adeje, Candelaria, Granadilla de Abona y Guía de Isora, aunque en estos últimos ya sin alcanzar la mayoría absoluta.
La sensación en la formación era de éxito, impulsado por la inercia de la izquierda a nivel nacional y regional. Sin embargo, la política demuestra que las mayorías no son estáticas. En municipios como Arona y Guía, el PSOE perdió sus mayorías, aunque lograba resistir en otros cuatro feudos sureños. Pero mantenerse no es gobernar.
El primer gran golpe llegó desde Granadilla de Abona. Allí, la alcaldesa socialista Jennifer Miranda perdió la vara de mando tras una moción de censura urdida por CC, un concejal de PP y Vox. La operación fue un punto de inflexión en el terreno político comarcal e insular.
EL LABERINTO ARONERO
La dirección local del PSOE, con Tamara Raya y Pedro Martín a la cabeza, acusó públicamente a CC de “abrir las puertas a la extrema derecha”, pero el daño ya estaba hecho.
En Arona, el caso Mena todavía coleaba cuando, tras las elecciones, se materializó un pacto entre CC, el PP y Más por Arona, al que se sumó posteriormente Vox. Fátima Lemes (PP) alcanzó la Alcaldía, dejando al PSOE fuera del poder, a pesar de su mayoría. La incorporación de Vox al pacto aronero fue histórica, al ser la primera vez que la formación ultra accedía al gobierno en Tenerife.
El PSOE local, por su parte, tras la polémica de los presupuestos de 2025, se encuentra atrapado en un laberinto de difícil salida.El fenómeno se replicó en otros puntos de la comarca.
En Güímar, la reciente moción de censura ha sido el siguiente varapalo. El PSOE, que comparte gobierno con CC y Unidas Sí Podemos, se desmoronó cuando dos de sus concejales, Patricia Encinoso y José Miguel Hernández, secundaron una propuesta de relevo de gobierno presentada por 9 concejales del PP con Luisa Castro a la cabeza y uno más de Nueva Canarias.
En Arico, Olivia Delgado (PSOE) logró ser la más votada por cuarta vez consecutiva, pero nuevamente sin mayoría absoluta. Tras un acuerdo inicial con el PP, se diseñó un pacto de rotación en la alcaldía, que se presupone que cederá el bastón de mando a Andrés Martínez (PP) a finales de año.
La rumorología sobre una supuesta moción de censura ha sobrevolado el municipio en varias ocasiones, pero la configuración interna de Arico Somos Todos, democrática y dependiente del voto de los afiliados de la formación, ha evitado, por el momento, una ruptura del pacto de gobierno actual.
FORTALEZA SUREÑA
Guía de Isora, otro de los baluartes socialistas, vive en los últimos meses un pulso constante. Aunque la pérdida de la mayoría del grupo de gobierno parecía ofrecer una ventana de oportunidad para el PSOE, las maniobras cruzadas de CC y PP han blindado a la actual alcaldesa, Ana Dorta (CC).
Según ha podido saber DIARIO DE AVISOS, la formación nacionalista tantea la incorporación de Acerina González, mientras que el PP corteja al edil David Agustín Reyes. Ambos movimientos, de concretarse, cerrarían definitivamente las puertas al regreso de los socialistas al poder municipal.
Actualmente, de los ocho municipios que el PSOE conquistó en la comarca sur en 2023, solo mantiene el control en cuatro.
Todo ello, lastrado por la dinámica política nacional y por un desconocido escenario donde las mayorías absolutas son cada vez más excepcionales. El poder se define en los despachos.
Conviene subrayar que la práctica totalidad de las mociones de censura presentadas a nivel insular en este mandato han tenido como objetivo desplazar al PSOE de las Alcaldías. Hasta la fecha, la formación socialista no ha impulsado ninguna censura en ningún municipio de la Isla.







