El parque Viera y Clavijo de Santa Cruz, cerrado desde 2023 por las obras de rehabilitación que el Ayuntamiento capitalino acomete en este emblemático complejo que albergará la sede de CaixaForum en 2027, se convertirá en “un nuevo pulmón de la ciudad” con la plantación de 2.000 nuevos árboles, una vez finalicen los trabajos de reforma, según ha adelantado a DIARIO DE AVISOS el concejal de Servicios Públicos, Carlos Tarife.
El primer teniente de alcalde y edil del área encargada de Parques y Jardines ha desmentido así las recientes acusaciones vertidas por la organización ecologista Los Árboles Hablan y la asociación Para la Defensa del Viera y Clavijo, que denunciaron la “tala injustificada” de ejemplares que se lleva a cabo en este recinto, y entre las que destacaron varios cipreses y palmeras.
Al respecto, Tarife señaló que “al Ayuntamiento nos importa el arbolado de la ciudad y, por tanto, somos responsables de los mismos cuando se hacen obras. Siempre se prevé un mantenimiento de aquellos que pudieran verse afectados y, así ha sido, en el Viera y Clavijo, donde además de estar especificado el cuidado de ejemplares en el contrato de obra, también está previsto plantar 2.000 árboles de varias especies, que se acordarán entre la adjudicataria, Sando, y Parques y Jardines”.
El edil subrayó que “este grupo de gobierno ya empieza a estar cansado de este tipo de denuncias públicas sin contrastar, donde se alega que los jardines del Viera y Clavijo están abandonados. Son acusaciones que faltan a la verdad, a los servicios técnicos municipales y, además, generan alarma donde hay orden”.
“Con la rehabilitación de este parque se está haciendo lo correcto y, por tanto, las especies que lo habitan están controladas por los técnicos y la propia UTE de Parques y Jardines, además de por la empresa que gestiona la obra, la cual transformará este espacio en un gran pulmón de sostenibilidad del municipio cuando termine la reforma”.
En este sentido, Tarife explicó que “los trasplantes, talas y plantaciones de ejemplares en el Viera y Clavijo los realiza la empresa adjudicataria de la obra, mientras que los de mantenimiento de jardinería corren a cargo de la empresa del servicio de mantenimiento de zonas verdes, FCC”.
Durante los tres años que lleva cerrado este recinto, el edil afirmó que nunca se ha dejado de regar ni de cuidar el arbolado en su interior. “El parque es atendido dos veces por semana, martes y jueves, cuando se accede para abrir y revisar los sistemas de riego. El único ejemplar con riego automatizado es la Ceiba pentandra, catalogada como árbol monumental, por lo que se le presta especial atención a todos los cambios detectados. Además se ejecutan las labores de siega del césped, según las necesidades”.
“La empresa de mantenimiento ha ido reportando afecciones generadas sobre la vegetación inicial del parque por parte de la adjudicataria de la obra, procediendo a posteriori a subsanarlas en la medida de lo posible y, siempre, con la supervisión de Parques y Jardines. Por ello, la vegetación de este recinto está en un estado adecuado de salud, uso y seguridad porque, por contrato, se obliga a la protección de los elementos vegetales y trasplante de grandes ejemplares”, detalló.
Además, el concejal añadió que “las anomalías que la UTE de mantenimiento de jardines nos ha comunicado en este tiempo siempre se han trasladado al área de Infraestructuras y Obras para su resolución y, por ello, se han tomado medidas tales como retirar materiales de acopio de las cercanías de las bases de los árboles o la reposición de tuberías rotas por la acción de la maquinaria”.
La dirección de la obra contemplaba 12 talas de árboles del jardín interior
En la redacción del proyecto de rehabilitación del Viera y Clavijo (octubre 2021), la dirección de la obra, a cargo de Fernando Menis, tenía previsto realizar doce talas de árboles, pero al inicio de los trabajos (junio 2023) los cipreses ubicados en el interior “estaban en estado irrecuperable, (especies no centenarias) y, debido al ensanchamiento de la acera de la rotonda, se procedió a retirar un ciprés enfermo y otro más pequeño para hacer posible el tráfico peatonal”, comentó el concejal Carlos Tarife. Asimismo, “la evolución de la parkinsonia suponía un peligro para los usuarios, por lo que también se taló a la par que se trasplantaron otros ejemplares”





