Los pronósticos elevados desde la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y las autoridades locales se cumplieron ayer respecto al periodo de temperaturas extremas que padecen los canarios desde el pasado martes y que en principio se prolongará hasta el próximo sábado, como demuestran los importantes registros de máximas registrados en los medidores situados en zonas de las Islas como La Aldea de San Nicolás (Gran Canaria) y el Aeropuerto Tenerife Sur, en las que los termómetros se elevaron hasta los 37,5 grados centígrados y 36,6, respectivamente.
Lo peor es que, siempre según los cálculos de los expertos de la Aemet, nada hace confiar en que este clima adverso alivie hoy a los isleños, por cuanto la previsión es que de nuevo se puedan alcanzar al menos los 34 grados en medianías y cumbres de las islas montañosas (lo que incluye toda la provincia de Santa Cruz de Tenerife), así como en el interior de Lanzarote y Fuerteventura, mientras que en Gran Canaria se teme que ronden otra vez los 36 grados.
A este respecto hay que tener en cuenta que, a priori, era precisamente hoy el que consideraba como la peor jornada de este episodio que podía incluso cumplir los parámetros fijados para ser catalogado oficialmente como una de calor, si bien la presencia de algunas tormentas con aparato eléctrico en la cercanía del Archipiélago ha podido tener alguna influencia en que esta canícula no fuera tan agresiva en algunos municipios, como por ejemplo en el Norte de Tenerife.
Sea como fuere, la peor de las noticias respecto a tales previsiones es que la temible calima perjudicará la salud de los canarios, afectando especialmente a medianías y zonas altas con orientación sur.
Por ello, desde la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias recomendaron ya desde ayer a la población que adopte precauciones como evitar la exposición prolongada al aire exterior, mantener las ventanas cerradas y no realizar esfuerzos físicos al aire libre.
Así, la Consejería de Sanidad recuerda que el polvo en suspensión contribuye a resecar las vías respiratorias y, en muchas ocasiones, se puede provocar un agravamiento de afecciones o síntomas relacionados con enfermedades respiratorias, tales como el asma, personas con enfermedad obstructiva crónica (EPOC) que hacen que aumenten las visitas a los servicios de urgencias y los ingresos hospitalarios en algunos casos.
Salud Pública destaca igualmente la sinergia negativa que pueden tener en la salud la unión de la calima con las altas temperaturas que se están registrando en Canarias estos días, por lo que se hace un llamamiento especial a extremar las precauciones y seguir las recomendaciones para evitar complicaciones en la salud.
Sanidad recomienda a las personas sensibles a este tipo de episodios -como niños, ancianos y personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares crónicas- medidas como no salir a la calle y mantener cerradas puertas y ventanas de las casas; realizar la limpieza de las superficies con el polvo con paños húmedos; mantenerse en ambientes húmedos e hidratarse y no realizar ejercicios físicos en el exterior. Si empeoran los síntomas respiratorios hay que llamar al 1-1-2.
Y son buenos consejos, porque solo este verano ya son 59 muertes relacionadas con el calor en Canarias.







