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Nueva etapa de La Parrilla, en el hotel Botánico, con Ria Jahnke y Martín Agudo

Los chefs protagonizan un cambio de la carta con un relato basado en el mejor producto y la incorporación de un moderno horno Josper
Nueva etapa de La Parrilla, en el hotel Botánico, con Ria Jahnke y Martín Agudo
Ria Jahnke y Martín agudo posan en el restaurante La Parrilla. P. M.

El restaurante La Parrilla, ubicado en el hotel Botánico (Puerto de la Cruz, ha sufrido una importante remodelación y ampliación de la cocina con la incorporación de uno de los prestigiosos hornos Josper y unas nuevas cavas acristaladas para que el comensal tenga siempre a su temperatura justa la gama de vinos, jereces y champagnes. Junto a esta remodelación hay que destacar la labor realizada por la chef ejecutiva del hotel, Ria Jahnke (nacida en Albania y criada en La Gomera), y el del restaurante, Martin Agudo, que han diseñado una nueva carta inspirada en la cocina a la brasa, con el mejor género del mercado y productos de la propia huerta de la empresa.

La inspiración lograda por el equipo de cocineros consigue un menú, perfectamente ejecutado, con los aromas del humo y la textura que ofrece la parrilla, para disfrutar no sólo por los huéspedes del hotel sino también por aquellos que quieran vivir esta experiencia.

Un menú degustación comienza con un steak tartar de solomillo de ternera canario, con pan brioche tostado, tuétano a la brasa y coronado con una anchoa del Cantábrico. Le sigue una picaña de vaca madurada braseada, encurtidos caseros, mostaza verde, aire cítrico y queso tierno ahumado. Dos bocados perfectos.

A continuacion un refrescante gazpacho de tomatillo verde, aguacate a la parrilla, bonito ahumado y cilantro y unos puerros confitados a la brasa, crema de papa canaria, praliné de ajo, anguila ahumada y tierra de su ceniza. Platos con base vegetal y muy sabrosos.

Jahnke y Agudo, en el apartado de pescados, apuntan a la lubina atlántica de Aquanaria, que preparan con una beurre blanc y noisette de malvasía canaria, una preparación muy rica y en su justo punto.

El último plato fuerte fue un asado de vaca, muy tierna la carne, con aromas de listán negro glaseado con especies, apionabo y una emulsión de clorofila, que no defraudó las expectativas.

El horno Josper también tuvo su participación en los postres que en esta ocasión fue un savarín de yogurt de cabra con lima, piña herreña braseada, miel de palma y su tepache (bebida mexicana fermentada elaborada con pulpa de piña).

Los vinos que acompañaron este menú degustación fueron un fino 1730 en rama, de Domecq, Tajinaste blanco tradicional de la DO Valle de La Orotava; Gessamí de la DO Penedés; Chivite Las Fincas, de Bodegas Chivite; Ars Collecta Blanc de Blancs de Raventós Codorniú; Románico de Teso de la Monja en Toro, y Pagos de Reverón dulce de la DOP Abona. Un menú sobresaliente que no se hace ni largo ni pesado y sin demoras.

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