tribuna

Refugiados saharauis en Tinduf

El pasado domingo, 21 de septiembre, recordé el cumpleaños de mi recordado hermano orotavense Francisco Sánchez (+) y de mi amiga lagunera Luisa, así como la celebración del matrimonio de mi hermana Minita con el amigo Paco en pleno domingo veraniego, que nos traía por el camino de la amargura, por el calor que nos caracterizaba en las Islas Canarias. También fue una fecha interesante para leer una página de El País Semanal que caracteriza cada siete días al periódico El País, al que estoy suscrito hace años. En esta ocasión un artículo redactado por la escritora Rosa Montero, autora de Maestros de lo imposible. De El País tengo gratos recuerdos de personajes que he conocido en mis últimos años y que he leído por diferentes circunstancias. Es lo que me ha sucedido leyendo artículos redactados por personajes como el nicaragüense Sergio Ramírez, el politólogo Sami Nair, el portuense Juan Cruz Ruiz, el cubano Leonardo Padura que le escuché cuando vino hace poco al Molino de Ana en la Villa Arriba de La Orotava, o al escritor española Antonio Muñoz Molina cuando le conocí en Miami y presenté el libro Cuba desde mi ventana.

Tengo que reconocer la importancia que significó para mi la página 74 de El País Semanal escrita por Rosa Montero por cuanto había escrito un asunto muy interesante en el que estábamos inmersos una parejo muy especial, Milagros Luis Brito y este ciudadano del mundo, Isidoro Sánchez, que fuimos compañeros hace muchos años cuando participamos en la vida municipal del Puerto de la Cruz cuando entre los años 1995 y 1999 compartimos actividad política con el recordado amigo Marcos Brito, alcalde del Ayuntamiento portuense.

A Milagros y a mi nos dio por coparticipar de manera profunda en los asuntos canarios hasta el punto que fuimos compañeros en el mundo político de Coalición Canaria, ambos en el gobierno canario en distintos niveles pero con una obsesión como lo fue el Sáhara, un asunto recurrente que afectó en primer lugar a los saharauis y luego a España y Marruecos, por lo que no fue de extrañar que llegase al Parlamento Europeo. Primero en 1988, una vez que el reino de España se adhiriese junto con Portugal a las comunidades europeas en 1986; luego ,a partir de 1991, cuando se firmó el Plan de Paz entre el Polisario y Marruecos y luego en 2001-2002 cunado el informe de Ctaherine Lalumiére fue uno de los documentos que comenzó a engrosar el expediente, no resuelto aún, del último proceso de descolonización del pueblo saharaui que sirvió de base para conocer a prisioneros de guerra marroquíes que fueron liberados en 2005 y también el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, para que investigara en 2012, al igual que el escritor uruguayo Eduardo Galeano, la grave situación que vivía el pueblo saharaui, hoy silenciada y marginada por gobiernos que tienen alianzas con Marruecos, como Estados Unidos y Francia, que pretenden desconocer las violaciones de los derechos humanos y los derechos del pueblo saharaui que guardan un silencio cómplice frente a las personas desaparecidas, las detenciones arbitrarias y persecuciones e impedir llegar a una solución justa sobre el conflicto.

Entre los canarios que han visitado Tinduf destacamos a los tinerfeños y compañeros políticos de fatigas Milagros Luis e Isidoro Sánchez donde Milagros fue antes que Isidoro pero ambos interesados y preocupados por la situación de las mujeres, menores y mayores saharauis. Por eso trabajamos conjuntamente, antes y después del año 2000, para contar lo que vimos y vivimos en los campamentos de refugiados donde pudieron constatar lo que más tarde contaron las autoridades argelinas y las del Polisario, la Minurso, el músico orotavense Domingo Mesa; el cineasta cubano, Luis Leonel, y la doctora asturiana Sol Espias Gómez-Arias. También conocimos el reparto territorial de lo que significó un hogar (daira) en el desierto, la salud, la alimentación y la educación; el coraje de la mujer saharaui; la fe inquebrantable de la población saharaui desde 1975, así como el papel de la mecenas italiana, Rosa Bari, con su hospital.

Cuando hice el viaje a los campamentos de Tinduf como miembro de la delegación ad hoc para el Sáhara Occidental iba acompañados de tres colegas eurodiputados españoles: Raimon Obiols, Hernández Mollar, recién fallecido, y el andalucista popular el doctor Carlos Bautista. Esperamos a la redacción del informe una vez terminado el segundo viaje al Sahara y llegué a la conclusión de que los refugiados en los campamentos seguirán refugiados en Tinduf, prisioneros del desierto y de la pasividad e indiferencia mundial, y que las mujeres saharauis continuaran sembrando grano a grano la semilla de la esperanza entre sus gentes del exilio mientras que el mundo seguirá impertérrito En el año 2020 me animé a producir un documental que titulé: El Sáhara, Visiones desde Canarias. Milagros Luis, sabe de lo que estoy hablando. Por ello resulta muy interesante el comentario que acaba de escribir Rosa Montero acerca del sistema educativo espalo que debería incluirse un viaje a los campamentos saharauis ya que aprenderíamos muchísimo. Lo mismo me lo había dicho anteriormente Milagros Luis

*Exdiputado europeo (1999-2003)