internacional

Turistas británicos, los que más vienen a Canarias, ‘amenazan’ con cambiar el destino de sus vacaciones por la ley antitabaco: “Portugal, allá vamos”

El anteproyecto, presentado el 9 de septiembre por la ministra de Sanidad, Mónica García, ha generado un aluvión de comentarios en redes por parte de usuarios ingleses
Turistas británicos, los que más vienen a Canarias, 'amenazan' con cambiar el destino de sus vacaciones por la futura ley antitabaco: "Portugal, allá vamos"
Turistas británicos, los que más vienen a Canarias, 'amenazan' con cambiar el destino de sus vacaciones por la ley antitabaco. Sergio Méndez

España vuelve a aparecer en la prensa del Reino Unido, aunque esta vez no por las críticas al turismo masivo, sino por un asunto sanitario con impacto directo en los visitantes: la futura ley antitabaco, por la que se prohibe fumar y vapear en lugares públicos al aire libre, entre ellos playas, terrazas de bares y restaurantes, estadios y paradas de transporte.

El anteproyecto, presentado el 9 de septiembre por la ministra de Sanidad, Mónica García, ha generado un aluvión de comentarios en redes sociales británicas y medios internacionales.

Rechazo entre turistas británicos

Entre los usuarios británicos, la reacción más común ha sido la crítica. Muchos ven la medida como un ataque a su forma de disfrutar las vacaciones en España, y especialmente en destinos como Canarias: “Entonces no iré a España. Iré a otro sitio”, escribía un internauta en TikTok.

Las quejas se concentran en la imposibilidad de fumar en espacios tan vinculados al ocio turístico como playas y terrazas.

Pese a que predominan las críticas, no faltan opiniones a favor de la iniciativa. “Soy fumador y siempre intento molestar lo menos posible. Me parece bien. Fumar es mi problema, no el de los demás”, comentaba un usuario.

Por su parte, la ministra de Sanidad ha defendido la propuesta asegurando que “todo el mundo tiene derecho a respirar aire limpio… y a vivir más tiempo y mejor”.

Cada año, más de 50.000 personas fallecen en España por enfermedades asociadas al tabaco, mientras que el vapeo se extiende con rapidez entre los jóvenes británicos.