La Fundación CajaCanarias inauguró este viernes en su espacio cultural de Santa Cruz de Tenerife Ni aplausos ni escenarios, de Héctor Mar. La exposición reúne medio centenar de obras, con predominancia del óleo, incluida la que hizo al artista merecedor del Premio CajaCanarias de Artes Plásticas Manolo Millares 2024. La propuesta expositiva se puede visitar hasta final de mes, de martes a viernes, de 10.00 a 14.00 y de 17.00 a 20.00 horas, así como los sábados en el referido horario matinal.
JUVENTUD
Además del autor, el acto inaugural contó con la presencia de Manuel Hernández, responsable del Área de Cultura de la Fundación CajaCanarias, quien resaltó que Héctor Mar, nacido en 1997, se convierte, posiblemente, en el artista más joven en protagonizar una exposición individual en esta sala.
En su intervención, el artista explicó que la idea de la exposición es sencilla pero contundente. “Para mí, la pintura es una forma de generar un pensamiento y un sentido a algo. Y todo esto puede ser externo al reconocimiento exterior, lejos de la lógica del espectáculo y de la fugacidad de los aplausos”, detalló.
Ni aplausos ni escenarios contiene obras que parten de una constante exploración de los fundamentos del medio: bidimensionalidad, textura, composición, estructura. Pero lejos de asumirlos como dogma, el artista los somete a una tensión productiva, como si cada obra fuese una negociación entre ideas, materiales y formas que se resisten a quedar fijadas.

TRANSFORMACIÓN
Héctor Mar presenta así una propuesta en la que el soporte pictórico se convierte en un campo vivo de pensamiento y transformación. A través de composiciones densas, texturas estratificadas y una economía de formas que se repiten y se desvían, su obra insiste en la materialidad como campo de experiencia. Una pintura que se construye desde la fricción, desde la convivencia de técnicas, capas y silencios.
Además de las obras, donde predomina el uso del óleo, también forman parte de la exposición una pieza de videoarte y numerosos dibujos y bocetos de sus trabajos, una oportunidad para que el visitante pueda disfrutar de su proceso creativo.
Con esta exposición, Héctor Mar invita a detenerse y a mirar desde otro lugar. Como en una estación donde el tránsito y la espera conviven, su pintura se abre como un espacio donde quedarse un poco más, sin buscar llegar a ningún sitio.





