ElRow protagonizó este sábado en el sur de Tenerife otra jornada épica; otro capítulo, otro éxito para la historia. Lo superlativo no son los 20.000 asistentes, ni el cartel de artistas con lo mejor de la música electrónica actual, ni siquiera la inmensa producción; lo superlativo es el ambiente de eclosión que se genera en cada uno de los grandes festivales de Farra en Costa Adeje. Fluye la magia, reina la fiesta. Da igual cuándo leas esto…
En este 11 de octubre, desde que se abrieron las puertas al público la atmósfera sostenía una mezcla de alegría, expectación y orgullo colectivo, sensaciones de quienes saben que lo que toca vivir es algo grande.
Miles de personas, llegadas de Canarias, España e incluso del continente europeo, entraron en el universo de fantasía que ElRow había prometido con Hallucinarium, y lo encontraron aún más desbordante de lo imaginado: los mejores beats del techno actual, esculturas monumentales, vestuarios surrealistas y escenografía hipnótica convergieron para envolver al público en una experiencia sensorial sin pausa.

Como es marca irrefutable de la casa, el cartel musical no defraudó: los sonidos cuidadosamente programados de The Martinez Brothers, Deborah De Luca, Franky Rizardo, Juliet Fox, Toman, Patrick Mason, entre muchos otros, se sucedieron durante nueve horas entre dos escenarios tan grandes, tan intensos, como dos universos.
VIAJE SONORO
Cada dj propuso su viaje sonoro exclusivo y entre todos crearon un mapa de alegría y ritmos explosivos para bailes sin límites hasta llegada la medianoche: una elevación de energía que el público hizo suya con la complicidad del buen clima, la exaltación lúdica y la euforia colectiva.
Todo parte de un todo, de un todo épico. Y todo bajo el sello de otra producción minuciosa de Farra World. La alegoría escénica fue otro de los grandes triunfos de la jornada. Los dragones gigantes, zancudos y figurantes que parecían salidos de un sueño psicodélico funcionaron no solo como escenografía, sino como personajes activos en la fiesta.

El público respondió con pasión. Eso también es uno de los grandes sellos de cada una de las fiestas creadas por Farra. La lealtad de sus fieles. Desde primeras horas se fue llenando el recinto y se vivió un caluroso abrazo colectivo cuando explotó la música, cuando salió el confeti, cuando los dj o performers hicieron de cada tramo algo mágico. Familias, parejas, grupos de amigos… Todos hallaron no solo un festival, sino una celebración comunitaria del arte, la música y la fantasía.

A medianoche, cuando el último dj cerró sesión, lo que quedó fue una sensación de haber asistido a algo más que un festival: era el culmen de la fantasía, la música y la comunidad.
ElRow sienta cátedra a nivel planetario y sus apariciones en Tenerife se han convertido en emblema de la cultura y el ocio en las Islas Canarias.
Con el apoyo del Gobierno de Canarias, la Consejería de Juventud, Promotur, el Cabildo de Tenerife, Turismo de Tenerife y el Ayuntamiento de Adeje, ElRow Tenerife se confirma como uno de los eventos principales en toda Canarias.





