El Proyecto Drago de Cáritas Diocesana de Tenerife, la Unidad de Atención a los trastornos relacionados con el consumo de alcohol, ha asistido en lo que va de 2025 a 184 personas con esta patología adictiva y 94 familias. Del total de personas atendidas durante el año, el 43% ha logrado el alta terapéutica, mientras que un 45% continúa en tratamiento.
Integrada en la Red de Drogodependencias del Gobierno de Canarias, este proyecto se centra en la desintoxicación, deshabituación y rehabilitación Alcohólica de los pacientes.
El perfil y el problema que presenta este trastorno ha cambiado a lo largo de los últimos años. Aunque el 59,4% de las personas que acuden al programa son hombres, ha aumentado significativamente la cifra de mujeres atendidas, superando ya el 40% en lo que va de año, un 6% más que en 2024, quizás por romper el sentimiento de culpabilidad que arrastran o por aceptar el hecho de tener esta adicción.
Respecto a la edad, los hombres atendidos suelen tener entre 56 y 65 años (un 23,7% del total), mientras que las mujeres suelen ser tener entre 46 y 55 años (un 13%). El 50,6% de los usuarios empezaron a consumir entre los 14 y 16 años, siendo los 14 años la edad que predomina en los hombres (11,6%) y los 16 años en las mujeres (8%).
Destaca que el 23,1% de los usuarios viven solos, el 11,6% en centros de acogida y un 57,5% viven con sus familias, aunque estas no siempre hacen un seguimiento y acompañamiento en los tratamientos. De hecho, sólo el 51% de los que acuden al programa (18,4% mujeres y 32,6% hombres) cuentan con el apoyo familiar. Precisamente, el 45,6% de los pacientes presenta un familiar de primer rango alcohólico, lo que provoca que exista una mayor vulnerabilidad a desarrollar el trastorno.
En cuanto a la situación laboral, el mayor porcentaje es el de desempleados que trabajaban antes (30,6%), seguido de personas que tienen contrato indefinido o son autónomos (30%).
Los pacientes que se encuentran en exclusión social son un 20% (6% mujeres y 14% hombres), aunque esta cifra se eleva porque muchos en vulnerabilidad están en la calle.
Un 90% de los usuarios presentan elevada dependencia alcohólica y un 10% un consumo abusivo. Además, un 52% de los atendidos consume además tabaco, y el 12% cocaína, mientras un 25,6% no consumen otras sustancias. En total, un 52,5% presentan patología dual, siendo los más frecuentes los tratornos afectivos (37%) y la ansiedad (21%).






