Un homenaje a lo desviado, a lo defectuoso, a lo deliciosamente fallido. A esos monstruos que, entre gruñido y gruñido, se cuelan por la rendija de la compasión. Con el ciclo Aquellos monstruos buenos, Filmoteca Canaria propone un viaje al pasado fílmico de los hijos no reconocidos de la escritora Mary Shelley.
La primera sesión, programada el martes en el Teatro Guiniguada, en Las Palmas de Gran Canaria, y hoy jueves en el Espacio La Granja, en Santa Cruz de Tenerife a partir de las 19.00 horas, es la de la película El resucitado. Las entradas del ciclo, compuesto por cuatro films, se pueden adquirir en la web de los respectivos teatros y en sus taquillas.
Filmoteca Canaria pone en marcha este ciclo coincidiendo con el estreno del Frankenstein del director mexicano Guillermo del Toro y con el propósito de dar voz a algunos de los primeros monstruos de la historia del cine y observarlos desde una perspectiva más humana.
El resucitado (1933), de T. Hayes Hunter, con la que se inicia la programación, trata sobre un siniestro egiptólogo llamado Karloff que desea ser enterrado con una preciada joya que cree que le dará la vida eterna. Una vez fallecido, alguien le roba la valiosa piedra y Karloff se levanta de la tumba en busca del ladrón.
Antes de la sesión, también se proyectará el cortometraje Frankenstein (1910), producido por Thomas Alva Edison, la primera pieza audiovisual en la que aparece la criatura del científico Victor Frankenstein.
El ciclo continuará con El ladrón de cuerpos (1942), Los ojos misteriosos de Londres (1939) y El Gorila (1940).





