El Festival Internacional de Cine de Realidad de Canarias Miradas Afroindígenas convierte a Puerto de la Cruz en punto de encuentro con las películas de no ficción. Así lo destacó este sábado, en el curso de su gala inaugural, el alcalde portuense, Leopoldo Afonso, quien manifestó en la Sala Timanfaya que el festival fortalece el escenario cultural del Archipiélago.
A lo largo de la gala inaugural, Miradas Afroindígenas entregó dos premios. El Narrativa Personal fue para la cineasta Maite Alberdi, en reconocimiento a su trayectoria como creadora de un cine con una mirada propia, que explora el lenguaje cinematográfico en la frontera de la realidad y la ficción para abordar con juicio crítico el sentir histórico y contemporáneo de nuestra sociedad.
El Visión Lúcida fue para la periodista Georgina Higueras, en tributo al compromiso, la valentía y la calidad informativa de las mujeres reporteras de guerra, quienes, con su mirada documental, responsabilizan a la ciudadanía ante la realidad política y social del planeta. La concejala de Cultura, Desiré Díaz, fue la encargada de entregarle el galardón, una figura que representa la escultura Homenaje al mar, de César Manrique, ubicada en el Complejo Turístico Costa Martiánez.
Al recoger su premio de manos del director del festival, David Baute, la cineasta chilena Maite Alberdi mostró su satisfacción ante el hecho de que el galardón se denomine Narrativa Personal: “Solemos pensar que la narrativa es algo impuesto por otros, una lógica de guion que responde a ciertos cánones dramáticos, pero no, finalmente, la forma de contar es personal, es una manera de ver el mundo; probablemente, lo más inspirador de hacer documentales es la propia necesidad de crear su propia narrativa”.
“Mi trabajo nace de una idea muy simple: los grandes temas sociales y políticos pueden contarse a través de historias pequeñas e íntimas. Yo filmo observando, acompañando, sin entrevistas, sin preguntas, solo estando ahí, dejando que la vida suceda”, dijo Alberdi.
“El cine, cuando se conecta con lo íntimo, abre conversaciones universales. Para mí, el documental es una forma de invitar a la gente a conectar emocionalmente con quienes no conocen, a reconocer que la fragilidad ajena es también la nuestra. El verdadero poder del cine es crear conexiones humanas, historias que viajan, que se cruzan con otras miradas, que nos recuerdan que no estamos solos y que, en lo esencial, nos parecemos mucho más de lo que creemos”, subrayó la cineasta chilena.
Georgina Higueras, al recoger el premio Visión Lúcida, agradeció la existencia de este festival, que “nos abre a mirar y conocer al otro”. “Conociendo al otro se evitarían las guerras. Este premio es también para quienes piensan que las guerras sacan lo peor de todos y que creen en el diálogo. A todos los que creen que el mundo podría ser mejor con diálogo, a todos ellos va dedicado también este premio”, subrayó.
Al dirigirse al público a lo largo de la gala, Leopoldo Afonso destacó además que “la llegada a Puerto de la Cruz de expertos y agentes del sector audiovisual internacional no solo enriquece el debate y la creación, sino que también impulsa la economía local. Un festival de estas características no sería posible sin el esfuerzo compartido entre todas las administraciones públicas. Puerto de la Cruz continúa su apuesta por una cultura de calidad que ha convertido al municipio en un referente en el desarrollo de políticas culturales públicas”.
El director general de Innovación Cultural e Industrias Creativas del Gobierno de Canarias, Cristóbal de la Rosa, reflexionó sobre el vínculo entre el Archipiélago y los continentes de donde salen las películas y cineastas que participan en Miradas Afroindígenas, América y África y, al comparar la dimensión territorial, demográfica y social de Canarias con la de estos otros espacios reflexionó sobre que papel de las Islas en estos vínculos sea el aportar bases “sólidas a los puentes entre culturas y territorios que tienen mucho en común; puentes por los que pasan mercancías, ideas, personas… y que sean también puentes para la paz”.
El acto inaugural contó también con la presencia del director insular de Acción Exterior y Relaciones Institucionales del Cabildo de Tenerife, Pedro González, y de la técnico de la Tenerife Film Commission Ana Lima, que acudieron en representación de ambas instituciones, que también patrocinan el festival. La gala fue conducida por la periodista Carolina González, contó con la participación de la cantante camerunesa Lornoar, recién instalada en Canarias, quien interpretó temas de una exquisita sensibilidad.
LA PROGRAMACIÓN
La programación de este domingo comienza a las 12.00 horas con la proyección de Morichales, de Chris Gude (Colombia, 2024), que se estrena en Canarias, una cinta sobre la relación entre la minería extractiva y la naturaleza en la explotación de oro en la Guayana venezolana. La película dará paso a Maite Alberdi, que protagoniza el resto de la agenda del día.
La muestra dedicada a Alberdi contempla el pase de La once (2014), a las 17.00 horas, y de La memoria infinita (2023), a las 21.00. A las 19.00 horas, entre ambas proyecciones, la directora reflexionará con el periodista y crítico cinematográfico Javier Tolentino sobre la relación del cine de no ficción con la realidad, en un ámbito que invita a cuestionar sus leyes, contornos y convenciones. Las localidades para las proyecciones se pueden adquirir en la página web del festival, mientras que la conversación es de acceso es libre hasta completar el aforo.
La once presenta a cinco mujeres chilenas de avanzada edad, amigas de Teresa, abuela de la cineasta. El grupo se reúne una vez al mes desde hace 60 años para tomar el té. La memoria infinita da cuenta de la estrategia basada en el humor y la ternura que desarrolla una pareja unida desde hace 25 años desde que, hace ocho, él está afectado por el alzhéimer.





