Iker Jiménez está tardando en ocuparse del caso de la misteriosa impresora de tarjetas sanitarias del centro de salud de Los Gladiolos, que funciona día sí, día no, desde hace casi un año.
Los motivos no se saben, pero cada vez que un usuario acude al centro para solicitar una tarjeta (tras perderla, por ejemplo) se encuentra al otro lado del mostrador la misma respuesta sea el día que sea. Las trabajadoras ponen cara de resignación, se encogen de hombros y sueltan una frase a coro: “Ayer funcionaba, hoy no”
Lo curioso es que este misterioro caso de la impresora de tarjetas sanitarias del centro de salud de Los Gladiolos es más profundo de lo que parece, como confirman varios lectores.
Uno de ellos lleva desde enero pidiendo la dichosa tarjeta y en las seis ocasiones que la ha reclamado le han respondido: “Ayer funcionaba la máquina, hoy no”. A eso se le llama eficacia





