cultura

El Festival del Cuento lleva el arte de contar historias a una diversidad de espacios del municipio de Los Silos

El encuentro con la palabra se desarrolla desde este viernes en lugares tan singulares de la localidad de la Isla Baja como patios, balcones, zaguanes, la costa, la montaña y las plataneras
La Finca Quiñones es una de las sedes del festival. / DA

El XXX Festival Internacional del Cuento de Los Silos abre al arte de contar historias los espacios más diversos. Entre mañana viernes y el lunes, cuento, poesía, teatro y tertulia tienen cabida en patios, plazas, balcones, zaguanes, la costa, la montaña, las plataneras, el centro de salud y el entorno del cementerio. Muchas de las actividades precisan comprar una entrada en la web del festival, cuentoslossilos.es, donde también se puede conocer al detalle la programación.

Los patios escogidos para el desarrollo de actividades son el del antiguo Convento de San Sebastián, el del Ayuntamiento y el del callejón Aregume. Cuatro son las plazas: la de la Luz, la de El Calvario, la que rinde homenaje esta iniciativa cultural, la plaza del Cuento, y la de la iglesia Nuestra Señora de la Luz, esta última, sede de una acción singular y muy seguida por el público desde hace tres años: Las Crisálidas: Encuentros con la palabra.

A estos espacios, más o menos comunes, se suman varias salas habilitadas para distintas acciones. Así, la Sala Callejón está reservada para público infantil o familiar, mientras que las demás son sede de las acciones narrativas en torno a diversas exposiciones: en la Doctor Jordán, Palabras ilustradas, con obra de Ramón Freire; en la Placeta, la permanente El bosque de los sueños y, finalmente, en la Pérez Enríquez, la dedicada a los 30 años de festival. Estas exposiciones no funcionan como meras presentaciones estáticas de objetos o de arte, sino que enmarcan también sesiones para contar cuentos.

Sin embargo, lo que más llama la atención es la forma en la que el festival ocupa ámbitos poco comunes, entre ellos, los callejones, característicos de la estructura urbana del municipio, y distintas partes de viviendas tradicionales, como balcones, y más allá aún, zaguanes. El acercamiento del público a algunos de estos hitos en el mapa lúdico-literario del festival se organiza a través de recorridos a los que se llega en una ruta conducida por los narradores a partir de un punto de encuentro. El casco de la ciudad es propicio también para los paseos para noctámbulos.

Espacio singular en el urbanismo de la ciudad es el entorno del cementerio, lugar de concentración para el desarrollo de un espectáculo de terror a cargo de TeatroSilos, no apto para personas con problemas de movilidad, cardiacos o fobias.

Paradójicamente, en el otro extremo simbólico de la función del cementerio, también se desarrollan acciones en el centro de salud, que acoge, según los horarios y con frontera en las siete de la tarde, sesiones para cuentos en familia o para adultos.

A lo largo de su programa, el festival desborda los límites del casco urbano y se dirige hacia distintos puntos del territorio municipal, en plena naturaleza. Un lugar intermedio entre la ciudad y la naturaleza libre y espontánea es una finca originariamente dedicada a la agricultura, con una casona del siglo XV muy bien conservada y que actualmente combina su uso como explotación platanera y de ocio o festivo.

Así, el platanal de la Finca Quiñones es el entorno idóneo, entre otras acciones, como distintas sesiones de cuentos para adultos, para una de las actividades más singulares del programa, una innovación en estos 30 años: las Tertulias al olor del pan, que se celebran el domingo, de nueve a doce de la mañana, y para otras de las acciones gastronómicas de la agenda de estos días, los Desayunos de cuentos, el lunes, a partir de las nueve, y las Letras para merendar, el mismo día a las 16.30 horas.

El acceso a la naturaleza en toda su plenitud se da en la costa y en otros espacios naturales. Así, el Charco de Las Damas, en la Caleta de Interián, es el escenario de la presentación del libro Bestiario del agua (editorial Libros de las Malas Compañías), de Ernesto Rodríguez Abad (Tenerife), con el autor, la editora, Ana Griott (León), y la experta en literatura infantil y juvenil Elvira Novell Iglesias (Barcelona), el sábado, desde las 12.30 horas.

El encuentro del arte de la palabra con la tierra y la montaña se da en tres excursiones. El sábado parte de la plaza de Teno Alto la excursión por la zona Experiencia en la naturaleza, queso y palabras, con María Kapitán, Aarón Rodríguez (Tenerife) y Luis Sampedro (Argentina).

Consiste en un recorrido de cinco kilómetros, con una dificultad media-alta, y se prevé una duración de cuatro horas. El domingo le sigue Paisaje y literatura. Tierra del Trigo, que cuenta con los narradores tinerfeños Aarón Rodríguez y Luis Carballo. Las personas participantes se concentrarán en la plaza de Tierra del Trigo para un recorrido de cinco kilómetros de ida y vuelta, con una dificultad media y de dos horas de duración.

Finalmente, el lunes, 8 de diciembre, a las 11.00 horas, el público se concentrará en la plaza del Festival del Cuento para acudir a la sesión de relatos en Pina, en una caminata de dificultad media, con los narradores tinerfeños Ernesto Rodríguez Abad, Fernando Cruz y David Duque, con la colaboración de Damián Acosta. Para todas las excursiones se sugiere llevar calzado apropiado, ropa de abrigo y agua.

TE PUEDE INTERESAR