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Francisco Javier Zamorano: “Bahía del Duque es un proyecto con alma, recorrido y mucho futuro”

El presidente de Grupo CIO, habla sobre el momento actual del Bahía del Duque, la marca The Tais Hotels & Villas y los planes que guiarán la próxima etapa
Francisco Javier Zamorano: “Bahía del Duque es un proyecto con alma, recorrido y mucho futuro”
Francisco Javier Zamorano, presidente de Grupo CIO

En el sur de Tenerife, donde el turismo ha encontrado uno de sus enclaves más reconocidos de Europa, el Hotel Bahía del Duque se ha consolidado como algo más que un resort icónico. Con más de 30 años de trayectoria, una arquitectura singular y una apuesta constante por la excelencia, el establecimiento -junto a Las Villas y el Bahía Wellness Retreat- representa un modelo de crecimiento pausado, coherente y profundamente ligado a su entorno. Francisco Javier Zamorano, presidente de Grupo CIO, habla sobre el momento actual del Bahía del Duque, la marca The Tais Hotels & Villas y los planes que guiarán la próxima etapa. Además repasa la situación de otras actividades empresariales del grupo, que mantiene una estrategia diversificada en varios sectores.

-En las últimas semanas se ha hablado de una posible operación de venta del Hotel Bahía del Duque que, finalmente, no se ha materializado. ¿Cómo debemos interpretar este episodio?
“Nunca hemos buscado la venta del hotel. Lo que hubo fue un interés serio por parte de un tercero y un proceso que consideramos responsable analizar en profundidad, porque el importe planteado lo merecía. Se trató inicialmente de una oferta no vinculante que dio lugar a cerca de dos meses de estudio y análisis interno, incluyendo su traslado al consejo de administración. Ese proceso desembocó en una oferta vinculante que era muy buena, pero no suficiente como para desprendernos de un proyecto como Bahía del Duque. A partir de ahí, la decisión fue clara: seguir apostando por el hotel, centrarnos en mejorar su posicionamiento, su rentabilidad y su proyección futura, y continuar con nuestros planes de crecimiento y expansión”.

-¿Qué representa hoy Bahía del Duque dentro del panorama del turismo de lujo europeo?
“Bahía del Duque representa autenticidad y coherencia. No es un hotel que siga modas, sino un proyecto que ha sabido evolucionar con el tiempo manteniendo siempre su identidad. Para nosotros es un referente del lujo bien entendido: integrado en el entorno, con una arquitectura reconocible, una propuesta de servicio muy cuidada y, sobre todo, con un equipo humano excepcional. Esa coherencia es la que nos ha permitido mantenernos en una posición de liderazgo durante décadas. Como empresa estamos muy orgullosos de todo lo que supone el Bahía del Duque desde la identidad canaria: la arquitectura, el servicio, la gestión de personas, la propuesta gastronómica y de bebidas. Todo responde a una misma idea de calidad y de autenticidad. Además, hemos conseguido convertirlo en un auténtico hotel destino. Cuando empezamos, Costa Adeje prácticamente partía de cero en este segmento, y hoy es una zona consolidada dentro del turismo de alto nivel, no solo en Tenerife, sino en Canarias y resto de España”.

-¿Qué papel juegan Las Villas y el Bahía Wellness Retreat dentro de esa estrategia?
“Las Villas nacen para añadir valor al conjunto de la propuesta global. Son, en la práctica, un nuevo hotel dentro del propio resort, con una experiencia aún más personalizada, pero integrado en una gestión conjunta que garantiza coherencia en el servicio y en los estándares de calidad. Es un modelo que nos permite ofrecer dos espacios diferenciados -hotel y villas-dentro de un mismo concepto.

Juegan un papel fundamental, desde una premisa clara: preservar una marca de prestigio, contar con los mejores profesionales y responder a un cliente muy exigente. Y en ese sentido, la respuesta del cliente ha sido la mejor validación posible. Hablamos de niveles de repetición muy elevados, en torno al 40% en el hotel y cerca del 50% en el caso de Las Villas, lo que demuestra que la apuesta por la excelencia funciona. Y Bahía Wellness Retreat completa esa propuesta. Apostamos por un concepto de spa generoso, amplio, muy ligado al entorno, a la actividad y al bienestar entendido de forma integral. No se trata solo de instalaciones, sino de una experiencia que suma descanso, salud y conexión con el entorno natural, en un resort con una presencia de zonas verdes muy relevante.

Todo esto sería imposible sin los mejores empleados. En el lujo, la experiencia lo es todo, y la experiencia la construyen las personas. Por eso seguimos apostando por el talento, la formación y la excelencia en el servicio como eje central del proyecto”.

-Mirando al futuro, ¿cuáles son las principales líneas de crecimiento del grupo?
“Nuestro crecimiento es, y seguirá siendo, selectivo. Apostamos por proyectos singulares, con personalidad propia, que encajen plenamente con los valores de The Tais Hotels & Villas. No buscamos volumen, sino calidad. Creemos en un modelo que prioriza la excelencia, con menos densidad, más espacio, más zonas verdes y una mayor sensación de amplitud. Ese es el tipo de lujo que entendemos y que queremos seguir desarrollando. Al mismo tiempo, seguimos invirtiendo de forma muy decidida en lo que ya tenemos. Destinamos en torno al 5% de nuestra facturación anual a renovación y mejora continua, y recientemente hemos duplicado ese esfuerzo inversor. Creemos que mantener los activos actualizados y en el máximo nivel de calidad es tan importante como crecer”.

-El grupo tiene en marcha un proyecto en Guía de Isora y otro en Adeje. ¿En qué punto se encuentran y qué suponen para la estrategia del grupo?
“Ambos proyectos se enmarcan en nuestra idea de crecimiento selectivo y muy meditado. Buscamos desarrollar propuestas que respondan a los mismos criterios que han definido al grupo desde el inicio: excelencia, calidad, más espacio, más zonas verdes y una experiencia diferencial para un cliente que valora precisamente ese tipo de lujo. Son proyectos que avanzan con prudencia, analizando bien cada paso”.

-¿Tienen planes de expansión fuera de las Islas?
“Nuestra prioridad es consolidar aún más nuestro posicionamiento en Canarias. Creemos que el Archipiélago tiene recorrido para seguir desarrollando proyectos de alto valor añadido y, en ese contexto, no descartamos nuevas iniciativas en otras islas. A medio plazo, también estamos abiertos a explorar oportunidades fuera, pero siempre desde la misma filosofía: crecer cuando el proyecto encaja plenamente con nuestra marca y nuestros estándares de excelencia”.

-El turismo es la principal fuente de empleo en Canarias. ¿Cómo debe abordarse la convivencia entre el desarrollo turístico y la población local?
“Desde mi experiencia como hotelero, creo que el turismo vacacional puede y debe convivir perfectamente con la actividad hotelera profesional, pero hasta ahora se ha gestionado de manera desordenada y poco planificada. Esto ha generado efectos perversos en la planificación territorial: en algunas zonas, la proliferación de residencias y alquileres turísticos ha alterado el equilibrio, incluso en áreas rurales, afectando a la vida de la población local y a la clase media trabajadora.

El problema central es la falta de vivienda asequible y la ausencia de planificación tanto pública como privada. Sin facilidades ni regulación adecuada, el modelo turístico se vuelve insostenible a medio plazo, y la población que sostiene el sector -trabajadores y familias- se ve perjudicada.

Para que el turismo siga siendo una fuente de riqueza para Canarias, es fundamental consolidar un modelo sostenible que combine desarrollo turístico, empleo de calidad y acceso a vivienda. Solo así será posible que el crecimiento del sector se integre de manera equilibrada con la vida de la comunidad local”.

-En un contexto de debate social sobre el modelo turístico, ¿qué papel deben jugar los proyectos de alta gama?
“Sin duda, es importante escuchar todas las voces, pero el no a todo no es la solución. El turismo no puede ser considerado culpable de todos los problemas y, bien gestionado, aporta valor añadido. Los proyectos de alta gama, como los que desarrollamos, no siguen el modelo de masas: ocupan menos espacio, respetan más el entorno, generan menos impacto territorial y priorizan la calidad sobre la cantidad. Cuando se hacen las cosas bien, con planificación y cumplimiento normativo, el turismo de alta gama puede ser un motor de desarrollo equilibrado y responsable”.

Francisco Javier Zamorano: “Bahía del Duque es un proyecto con alma, recorrido y mucho futuro”
Francisco Javier Zamorano, presidente de Grupo CIO

-¿Puede el turismo de lujo contribuir a crear empleo más estable y de mayor calidad?
“Sí, de manera muy clara. En Bahía del Duque contamos con un ratio de 1,6 trabajadores por habitación, lo que nos permite ofrecer un servicio altamente personalizado y diferenciado. Esa estructura, unida a la categoría del hotel y la formación continua de nuestro personal, se traduce en una baja rotación y en carreras profesionales más estables.

Además, trabajamos con una marca consolidada: nuestros empleados no son uno más, sino parte de la marca Bahía del Duque. Esa solidez genera confianza, reconocimiento y, a su vez, estabilidad laboral. Creamos escuela y ofrecemos puestos de categoría, lo que permite atraer y retener talento cualificado.

El turismo de lujo también genera un efecto multiplicador sobre la economía local: proveedores, servicios y colaboradores externos forman parte de una cadena en la que la competitividad y la relación mutua son clave”.

-¿Cómo debería posicionarse Canarias hacia el exterior en un mercado cada vez más competitivo?
“Canarias todavía tiene recorrido para consolidar un modelo de turismo de lujo y apostar plenamente por este segmento. Las marcas de lujo son muy exigentes y comparan constantemente destinos. Baleares, por ejemplo, ya tiene un posicionamiento consolidado. Por eso es clave que los empresarios sigamos invirtiendo en producto de calidad, en experiencias diferenciales que refuercen la identidad del destino.

El posicionamiento también depende de la oferta complementaria: atracciones, puertos, campos de golf y servicios de alto nivel. Hoy seguimos teniendo áreas donde podemos mejorar, pero hay que hacerlo sin perder nuestra esencia”.

-Además del hotelero, Grupo CIO ha diversificado y tiene otros negocios. ¿Podría esbozar cómo están?
“El grupo mantiene una estrategia diversificada en varios sectores, con resultados sólidos y planes a futuro. En el ámbito de la lavandería, por ejemplo, nuestra empresa Récord sigue registrando muy buenas cifras; aproximadamente la mitad de su volumen de negocio se destina a nuestros propios hoteles y el resto, a clientes externos, manteniendo un modelo competitivo y rentable. La actividad de limpieza sigue un esquema similar.

En cuanto a la actividad inmobiliaria, continúa siendo un área muy importante para el grupo, con proyectos planificados a medio plazo, en los próximos tres o cuatro años, que permitirán seguir consolidando esta línea de negocio.

Por otro lado, algunos sectores presentan más retos, como AVISA, que es un negocio complejo y estamos analizando la mejor manera de asegurar su continuidad y viabilidad a largo plazo. En general, la diversificación nos permite mantener solidez financiera, gestionar riesgos y aprovechar oportunidades de crecimiento en distintas áreas”.

-¿Hay relevo generacional en la empresa?
“Sí, afortunadamente contamos con cantera y continuidad familiar. Actualmente estamos en la tercera generación, orgullosos de mantener un legado que comenzó en 1902 y que ha posicionado a la empresa como un referente en Canarias. Ya hay miembros de la cuarta generación incorporándose y formándose dentro del grupo, lo que nos da la tranquilidad de que, en el momento oportuno, podrán asumir responsabilidades y asegurar la continuidad del proyecto. Creemos que, gracias a esta preparación y compromiso, el futuro de la empresa está en buenas manos”.

“Nunca hemos buscado la venta del hotel. Hubo un interés serio por parte de un tercero que analizamos en profundidad”

Grupo CIO inició su andadura en el año 1902 en el sector tabaquero. A lo largo de los años ha diversificado su estrategia empresarial en varias actividades, con el Bahía del Duque como buque insignia. Recientemente ha sido noticia por haberse rechazado una oferta para su venta. Francisco Javier Zamorano aclara en esta entrevista con el DIARIO DE AVISOS que “nunca hemos buscado la venta del hotel. Lo que hubo fue un interés serio por parte de un tercero y un proceso que consideramos responsable analizar en profundidad”. Finalmente, el Grupo decidió seguir apostando por el hotel y por su proyección futura. Zamorano aborda en esta conversación otros asuntos de más amplio calado en los que el sector turístico se ve involucrado, como la falta de vivienda asequible y de planificación, tanto pública como privada, problemas que, asegura, perjudican a la población que sostiene al sector: trabajadores y sus familias. “Para que el turismo siga siendo una fuente de riqueza para Canarias, es fundamental consolidar un modelo sostenible que combine desarrollo turístico, empleo de calidad y acceso a la vivienda. Solo así será posible que el crecimiento del sector se integre de manera equilibrada con la vida de la comunidad local”, afirma.

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