La Sinfónica de Tenerife afronta esta semana uno de los conciertos más significativos de su temporada con el programa Himno de la alegría, que combina el estreno de una obra de Nino Díaz con la Novena Sinfonía de Ludwig van Beethoven, enlazando creación contemporánea y patrimonio musical universal. Con la dirección de Pablo González, los conciertos tendrán lugar este jueves y el viernes (19.30 horas) en la Sala Sinfónica del Auditorio de Tenerife.
En el programa participan los músicos solistas Eduardo Martín (tuba) y Paco Díaz (percusión), los cantantes María Espada (soprano), Cristina Faus (contralto), Airam Hernández (tenor) y Sebastià Peris (barítono), y el Coro Titular Ópera de Tenerife-Intermezzo, dirigido por Miguel Ángel Arqued.
La propuesta se articula en torno a dos obras que dialogan desde lenguajes y épocas diferentes: fade-out #15, doble concierto para tuba, percusión y orquesta, del canario Nino Díaz, y la Sinfonía nº 9 Coral (1824), de Beethoven, una de las grandes cimas del repertorio sinfónico y símbolo universal de fraternidad y esperanza.
TRANSFORMACIÓN
Ambas partituras comparten -en palabras de Pablo González- “un espíritu audaz y una profunda confianza en el poder transformador del sonido”. En un momento del año marcado por el encuentro y la celebración colectiva, Himno de la alegría propone un viaje “que celebra la creatividad, la emoción y la fuerza inagotable de la música”, añade el director principal invitado de la formación.
La primera parte del programa -que, por primera vez en la temporada de abono, se presenta en doble función- está dedicada al estreno absoluto de fade-out #15, una obra encargada por el Auditorio de Tenerife al compositor lanzaroteño y concebida como un doble concierto en el que solistas y orquesta conviven como presencias autónomas en un delicado equilibrio sonoro.
González destaca que se trata de “una creación atrevida, imprevisible, llena de contrastes y de tensión dramática”, cuya riqueza rítmica y expresividad se ven reforzadas por la complicidad de Eduardo Martín y Paco Díaz, ambos miembros de la Sinfónica y profundos conocedores del lenguaje del compositor.
La segunda parte se centra en la Novena de Beethoven, que trasciende la experiencia musical para convertirse en símbolo de fraternidad, libertad y esperanza. Dos siglos después de su estreno, su recorrido emocional -desde la oscuridad hasta la afirmación jubilosa del Himno a la alegría, sobre el poema de Schiller- “sigue hablándonos con una actualidad desarmante”.
“Es un viaje que invita a la reflexión y a la celebración”, apunta el director de orquesta, quien subraya la importancia del cuarteto vocal y del Coro Titular Ópera de Tenerife-Intermezzo, cuya participación refuerza la colaboración entre la Sinfónica de Tenerife y el Auditorio “para que la obra alcance toda su potencia humanista”.
Las entradas del concierto del jueves están disponibles en www.sinfonicadetenerife.es, por teléfono y en la taquilla del Auditorio de Tenerife, de 10.00 a 17.00 horas. Las localidades para el viernes están agotadas.
Antes del concierto habrá una charla divulgativa de Atadem, impartida por Cristina Arnay, a las 18.30 horas en la Sala Avenida, y el Mirador musical, un encuentro con los artistas invitados, a las 18.45, en la Galería Castillo.
Asimismo, estará disponible la Lanzadera Sinfónica, un servicio gratuito de guagua que conecta distintos puntos del norte y sur de la Isla con el Auditorio de Tenerife. Las plazas pueden reservarse hasta las 23.00 horas del día anterior a cada concierto.





