El acuerdo de libre comercio entre la UE y Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) mosquea a los agricultores canarios (españoles y europeos en general). Temen que los mercados se inunden de productos que no han tenido que pasar idénticos controles ni cumplir los mismos estándares de calidad que los locales.
En Canarias se añade la preocupación por la temida supresión del Programa de Opciones Específicas por la Lejanía y la Insularidad (Posei) en el nuevo marco financiero de la Unión Europea. La combinación de estos factores sería “fatídica” para el sector primario isleño, alerta el presidente autonómico, Fernando Clavijo. Inquieta, muchísimo, el impacto de la “competencia desleal”.
Los agricultores canarios se sumaron el 18 de diciembre a la multitudinaria protesta que bloqueó el centro de Bruselas contra las “políticas erróneas” de la UE, que “ponen en riesgo” al sector primario de la región y a la soberanía alimentaria europea. El viceconsejero del Sector Primario del Ejecutivo regional, Eduardo García, participó en la marcha junto a la presidenta de COAG Canarias, María del Carmen Pérez; el secretario general de Asaga Canarias Asaja, Theo Hernando; el secretario de Organización de UPA Canarias, Jorge Pelayo; el secretario de Asprocan, Raúl Martín; el director gerente de Asocan, Antonio López; el portavoz de Fedex, Gustavo Rodríguez, y representantes de Tropican. En declaraciones a los medios de comunicación, García censuró que la UE favorezca la “dependencia del extranjero para poder alimentarnos”. El reglamento de salvaguardas no genera entusiasmo y plantea recelos: “Las cláusulas son poco operativas”.
Desde Asaga Canarias Asaja y similares secundan la queja que Asprocan ha trasladado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación por “la importación de bananas con hasta nueve sustancias activas prohibidas” en la UE por su toxicidad o riesgo ambiental. “Las analíticas han constatado que hay hasta diecisiete sustancias más que están vetadas para el uso por los productores de plátano de Canarias”, clama Ángela Delgado. En consecuencia, defienden que los tratados de la Unión se formalicen con cláusulas espejo.
El eurodiputado Gabriel Mato (PP) transmitió el viernes en La Palma un mensaje de “tranquilidad absoluta” al campo: “El inevitable acuerdo comercial con Mercosur en modo alguno afectará de forma negativa a Canarias y al plátano”.





