Un niño de 10 años falleció este domingo en Puebla de la Reina, en la provincia de Badajoz, tras sufrir un atragantamiento mientras desayunaba en su domicilio. El suceso ocurrió a primera hora de la mañana y movilizó a los servicios de emergencia después de que se recibiera una llamada de alerta alrededor de las 10:30 horas.
Hasta la vivienda se desplazaron efectivos de las fuerzas de seguridad y personal sanitario, que intentaron reanimar al menor mediante maniobras de reanimación cardiopulmonar. Sin embargo, los esfuerzos resultaron infructuosos y finalmente se confirmó su fallecimiento.
La tragedia ha causado una fuerte conmoción en este pequeño municipio pacense, que cuenta con poco más de 700 habitantes. La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, expresó públicamente su pesar a través de la red social X, donde trasladó su apoyo a la familia y a los vecinos del pueblo, subrayando el dolor que provoca la pérdida de un menor en circunstancias tan dramáticas.
Este caso se suma a otros episodios similares registrados recientemente en España. El pasado fin de semana, dos jóvenes murieron por atragantamiento: una niña de 9 años en Murcia y un joven de 19 años mientras comía una mandarina, lo que ha vuelto a poner el foco en los riesgos asociados a este tipo de accidentes domésticos.
Sobre las causas más frecuentes de atragantamiento y la forma de actuar en una emergencia, el agente del SAMU Miguel Assal recuerda que la mayoría de los casos están relacionados con alimentos u objetos pequeños. En adultos, suelen ser trozos de carne mal masticados, mientras que en niños el riesgo aumenta con piezas pequeñas que pueden introducirse en la boca.
Assal recomienda que, si la persona afectada todavía puede toser, se le anime a hacerlo sin intervenir. En cambio, si la tos deja de ser efectiva y aparecen signos de asfixia, se debe inclinar ligeramente el cuerpo hacia delante y aplicar cinco golpes firmes entre los omóplatos. Si la obstrucción persiste, se debe recurrir a la maniobra de Heimlich, realizando compresiones abdominales hacia dentro y hacia arriba hasta lograr la expulsión del objeto.







