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El paseo marítimo más largo de Europa está en Canarias: un recorrido de más de 5 horas caminando

Más de 26 kilómetros continuos junto al mar, trazados sobre una de las costas volcánicas más singulares de Europa

Ya sea porque nos atrae el deporte al aire libre, porque el océano forma parte de nuestro paisaje ideal, porque preferimos una actividad tranquila pero constante o, simplemente, porque sentimos curiosidad por recorrer el paseo marítimo más extenso de Europa, Lanzarote reúne todas esas motivaciones en un solo lugar. En esta Isla se encuentra el litoral urbano más largo del continente: más de 26 kilómetros continuos junto al mar, trazados sobre una de las costas volcánicas más singulares de Europa.

El recorrido se extiende entre Puerto del Carmen y Costa Teguise, atravesando también Playa Honda y Arrecife. Lo que comenzó como una suma de tramos independientes acabó convirtiéndose, casi sin buscarlo, en una de las infraestructuras costeras más impresionantes del país. Completarlo de una sola vez supone entre cinco y seis horas caminando a ritmo normal, y muchos corredores lo utilizan como entrenamiento para pruebas de fondo. Sin embargo, el verdadero atractivo no está en el reto físico, sino en la experiencia: caminar junto al Atlántico, con el rumor constante de las olas, los acantilados de lava negra y las playas invitando a detenerse para un baño improvisado.

Hasta 2016, el paseo marítimo más largo de España era el de A Coruña, con unos 15 kilómetros. En Lanzarote, la idea fue conectar los diferentes tramos existentes entre municipios, acondicionando las zonas que quedaban fuera de los núcleos urbanos. Así se creó un itinerario continuo, cómodo y pensado para disfrutarse sin interrupciones.

Un recorrido que enlaza municipios

El trazado es lineal y muchos optan por iniciar la ruta en Puerto del Carmen, uno de los principales enclaves turísticos de la isla. Desde Playa Blanca se avanza hacia el este por la avenida de las Playas hasta llegar a Playa Lima. En ese punto, quienes disfrutan de la aviación pueden contemplar los aterrizajes y despegues en el aeropuerto de Lanzarote, una estampa siempre llamativa.

Las playas de Guasimeta y Matagorda acompañan el recorrido hasta Playa Honda, el segundo municipio del itinerario. La avenida costera continúa hasta la playa de la Concha, bordeando una franja volcánica que forma una planicie rocosa de gran valor paisajístico.

El siguiente tramo conduce a Arrecife, capital de la isla. La playa del Reducto, protegida por el islote de Fermina, ofrece un espacio perfecto para hacer una pausa. Desde allí, el paseo sigue paralelo al litoral, con vistas al castillo de San Gabriel, el muelle de la Cebolla, su faro y la isla del Francés, hasta alcanzar el puerto de la ciudad.

A partir de este punto comienza el último segmento del trayecto, que finaliza en Costa Teguise, junto a la playa del Jablillo.

A diferencia de otros paseos marítimos, interrumpidos por carreteras o zonas portuarias, el de Lanzarote destaca por su continuidad. Cuenta con amplias áreas peatonales, carriles bici y miradores integrados en el propio recorrido. Más allá de su valor turístico, el proyecto nació con una vocación práctica: mejorar la movilidad local, conectar barrios, playas, áreas residenciales y zonas comerciales, y facilitar los desplazamientos a pie o en bicicleta entre municipios que antes dependían casi por completo del coche.

Más allá del litoral

Recorrer este paseo es también una excelente puerta de entrada para descubrir otros enclaves emblemáticos de la isla. A poca distancia se encuentran espacios como el Parque Nacional de Timanfaya, con sus paisajes volcánicos únicos, o los Jameos del Agua, donde César Manrique convirtió un túnel de lava en una intervención artística integrada en la naturaleza. También quedan cerca la Cueva de los Verdes, uno de los tubos volcánicos más espectaculares del archipiélago, y numerosas playas donde darse un baño incluso en los meses de invierno.