tribuna

Ramón Castañeda, voz y corazón

Es enero y el invierno deja sentir su huella en el Valle de La Orotava. Las temperaturas descienden y el paisaje se envuelve en una calma que invita al recuerdo. En ese contexto de reconocimiento a quienes han puesto música a la vida social y festiva de nuestros pueblos, nos detenemos en la figura de Ramón Castañeda Sacramento, una voz imprescindible en tal historia musical. Natural de La Orotava, Ramón creció en un entorno en el que la música formaba parte del día a día. Su madre, Teófila Sacramento, era conocida en el núcleo de San Antonio por su buena voz, y ese ejemplo temprano sembró en él una vocación que no tardaría en florecer. Su formación se consolidó junto a profesionales como Juanito Flores y Pilar Castro, que ayudaron a moldear un estilo personal, cargado de sentimiento y respeto por la interpretación. Durante su trayectoria, Ramón ha prestado su voz a numerosas formaciones, entre ellas las orquestas Príncipes Rojos, Orotava, Montecarlo, Puerto Rico, Teymar y el Trío Amanay junto a Amadeo y Emilio, además de desarrollar una labor como solista. Su presencia ha sido habitual en fiestas populares, salas de baile, actos privados y celebraciones familiares. Son muchos los géneros que ha abordado, con especial predilección por el bolero y la balada, sin dejar de lado ritmos tan arraigados en las verbenas como la salsa, el merengue o la bachata. En sus recuerdos aparece el esfuerzo que implicaba la música de entonces, sucediéndose los viajes largos, montaje y recogida del equipo y actuaciones que se prolongaban hasta bien entrada la madrugada. El Puerto de la Cruz fue uno de los escenarios habituales de su actividad artística, compartiendo vivencias con músicos y vocalistas como Leopoldo Ortí, Alejandro o Peyo. Siempre supo compatibilizar su pasión por la música con otras ocupaciones, sin perder el vínculo con los escenarios. Hoy, Ramón sigue demostrando que la música no entiende de edades. “La música es mi vida”, afirma, recordando que gracias a ella ha podido llevar el nombre de La Orotava durante más de 55 años como cantante. Una trayectoria que merece respeto y reconocimiento.