Después de 33 años al frente del caldero y las grandes cucharas de madera, Heriberto Hernández García y Juan Manuel Marrero se jubilan de escaldar el gofio para el puchero que se organiza en el barrio de La Florida, en La Orotava, con motivo de las Fiestas de San Antonio Abad y Nla Virgen de La Esperanza.
Juan Manuel no tuvo alternativa ya que el año pasado se rompió un hombro removiendo el gofio con la pala. “Me dieron fecha para el 8 de febrero, pese a que me dijeron que era urgente, un año tuve que esperar”, relató.
Las tradiciones también necesitan del relevo generacional para perdurar en el tiempo y por eso han dado paso a Sergio Marrero y Alberto Hernández, quienes a partir de ahora se encargarán de esta tarea aunque llevan participando en las fiestas del barrio desde que eran pequeños, repartiendo platos y fregando los calderos.
Los dos jóvenes fueron ayer el centro de las miradas, sobre todo, después que se anunciara oficialmente el relevo a través del altavoz. Al primero lo convenció su tío y al segundo su padre, ya que es un trabajo de fuerza que tiene que ir cambiando y para el que hay que estar preparado, coincidieron.
La explanada del campo de fútbol, oficialmente destinada para este acto, concentró a unas 6.000 personas, según confirmó la comisión de fiestas San Antonio Abad Tradiciones de La Florida.
Muchas de ellas hicieron cola desde temprano para garantizarse un plato del puchero más famoso de Canarias. Aunque su receta es la tradicional, el secreto de tener un sabor y un aroma únicos que lo diferencia de cualquier otro consiste en cocinarlo a fuego lento con retama seca del Parque Nacional del Teide y emplear productos de la tierra sembrados por los propios vecinos.
Este año, la abundante lluvia hizo que no escaseara ninguna verdura ni hortaliza y tampoco fue necesario comprarlas fuera.
Los preparativos también comenzaron a primera hora de la mañana. A las 08.00 los organizadores bajaron los 59 calderos de grandes dimensiones que habían preparado cuidadosamente el día anterior con papas, calabaza, coles, zanahorias, garbanzas, chayotas, piñas, bubangos, cebollas, tocino, gallina, y ajos, y una hora después, los estaban montando.
La preparación, en la que colaboraron voluntarias y voluntarios de todas las edades, se intercaló con los distintos actos del programa festivo. A las 11.00 horas se celebró la 54 edición de la feria de ganado, a las 12.00 fue la procesión de las imágenes de ambos santos hasta la parroquia de La Florida para celebrar la Santa Misa cantada por la Agrupación San Antonio Abad; y a continuación se procedió a la bendición del ganado. Al finalizar, a las 14.00 horas, se pudo disfrutar del tradicional puchero.
A diferencia de años anteriores, no asistieron los presidentes del Cabildo de Tenerife y el Gobierno de Canarias, Rosa Dávila y Fernando Clavijo, respectivamente. Conviene recordar que en el primer caso, la institución decretó dos días de luto oficial con motivo del fallecimiento del expresidente insular Ricardo Melchior.
Sí lo hizo el alcalde, Francisco Linares, acompañado de varios integrantes del grupo de gobierno y algunos concejales de la Corporación municipal, quienes, como es tradicional, ayudaron a remover el escaldón.
El reparto terminó a las 17.25 horas. Fueron muchos, vecinos y visitantes, a quienes no les importó esperar más de tres horas para deleitarse con este plato que es un éxito gastronómico asegurado en un día que, a diferencia de años anteriores, el clima acompañó durante toda la jornada. “No hace ni frío ni calor, a veces hay sol y por momentos se nubla, está el día p’un puchero”, comentó un señor que aguardaba pacientemente en la cola del reparto.
Las fiestas de La Florida, declaradas de Interés Turístico por el Gobierno de Canarias, culminan hoy con la celebración de la 43 romería por las calles del barrio, en la que se contará con la participación de carros y carretas, rondallas y parrandas y la Fanfarria Peña el Casco. Al finalizar, habrá una verbena popular en la plaza de la asociación de vecinos Maninindra.





















