justicia

2 años de cárcel por cortar la yugular a un turista con una botella en Adeje

Además de pagar una indemnización de 7.400 euros
Registraron su celda en la prisión Tenerife II y lo que encontraron hará que pase cuatro años más en ella

La Audiencia de Santa Cruz de Tenerife ha condenado a dos años de cárcel y una indemnización de 7.400 euros a un hombre acusado de un delito de lesiones agravadas por lanzar una botella rota contra un turista al que alcanzó el cuello y le seccionó parcialmente la yugular.

Los hechos tuvieron lugar en la avenida Rafael Puig Lluvina de Adeje el 13 de agosto de 2024.

Aunque la Fiscalía inicialmente pedía 10 años y seis meses de prisión por considerar que se estaba ante un delito de intento de asesinato, en sus conclusiones finales cambió la calificación penal y redujo la solicitud de pena a dos años y seis meses pero mantuvo el pago de la misma responsabilidad civil.

La reducción se basó en el cambió de la expresión inicial del acusado de que había atacado al otro hombre con la botella “para intentar acabar con su vida” por la de que se la había tirado al cuello cuando además ya estaba rota.

La agresión se produjo en la Avenida Rafael Puig Lluvina de Adeje cuando el procesado, junto con dos amigos más, mantuvieron una discusión verbal con un grupo de turistas ingleses y en un momento dado utilizó la botella para atacarlo.

A continuación intentó abandonar el lugar pero no pudo al ser retenido por las personas que se encontraban en los alrededores, algunas de las cuales participaron como testigos en el juicio.

Como consecuencia del corte recibido la víctima sufrió una sección parcial de la vena yugular con lo cual se vio seriamente comprometida su vida, aunque se evitó su muerte por la rápida intervención de la Policía, que lo trasladó con urgencia al hospital.

El perjudicado necesitó de sutura, cirugía, ingreso en medicina intensiva durante un día, anestesia, motorización continua, entre otras medidas, de manera que sufrió 29 días de perjuicio básico y uno moderado quedándole aún una cicatriz.

Un dato que resultó significativo para reducir la pena fue que varios testigos declararon que la botella estaba ya rota y que el acusado se la lanzó al perjudicado cuando el primero estaba acompañado de otros dos amigos, quienes aseguraron que habían sido perseguidos por los turistas y que los amenazaron con un cuchillo.

Ante esta situación el procesado, cuando ya estaba solo, optó por lanzar una botella que impactó en el cuello del joven, tal y como se pudo ver en las grabaciones de unas cámaras de seguridad cercanas.

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