Francisco ha recibido por fin la ayuda que tanto necesitaba. Ha dejado de ser invisible, de deambular por las calles de Santa Cruz arrastrándose por el suelo debido a su escasa movilidad. Ahora tiene quien sane las heridas de sus manos y pies, un lugar donde asearse y alimentar en condiciones y, sobre todo, donde recibir tratamiento para curar no solo su cuerpo, sino su mente.
A Francisco le han dado la oportunidad de recuperar la dignidad perdida en el laberinto de su cabeza. Un bocanada de esperanza que le ha llevado a cambiar su dormitorio a la intemperie por el de una cama en el Hospital Psiquiátrico Febles Campos, donde ha sido ingresado días atrás para recibir atención. La intervención de la Unidad Móvil de Acercamiento (UMA) del Ayuntamiento capitalino ha sido decisiva en este proceso, logrando finalmente su trasladado al Hospital de Nuestra Señora de la Candelaria para desde ahí, y siguiendo el protocolo de actuación, ser derivado a un centro especializado, según ha podido saber DIARIO DE AVISOS.
EL PERFIL DE LA EXCLUSIÓN
Este chicharrero, de 65 años, se había convertido en uno de los tantos casos de personas en situación de calle y con problemas de salud mental que hoy desbordan la ciudad. Padece esquizofrenia paranoide, lo que le hacía en ocasiones ir desnudo por la vía pública, crear desorden con gritos sin sentido e incluso hacer sus necesidades en las aceras de las zonas que solía frecuentar, como la plaza de España, la avenida 3 de Mayo, las Ramblas o Benito Pérez Armas.
Su situación reclamaba atención urgente, pero hasta ahora no se podía actuar, ya que la Fiscalía había denegado inicialmente a los servicios sociales capitalinos el poder retirarlo de las calles sin el consentimiento previo del afectado. Este periódico hizo visible la cruda realidad de Francisco en octubre de 2025. Hoy, cinco meses después, vuelve a hacerlo con la confianza de que su caso también sea ejemplo para otros sintecho en similares situaciones.
TRABAS JUDICIALES Y ADMINISTRATIVAS
La UMA llevaba interviniendo con esta persona desde el año 2020, cuando empezaron a recibirse avisos y quejas ciudadanas sobre su situación. Aunque desde 2017, Francisco había estado ingresado en centros y pisos para personas con patologías mentales, además de en el Hospital Universitario de Canarias, donde estuvo solo un mes en 2024, siempre terminaba en la calle por voluntad propia.
Al no ser colaborador de la intervención de los servicios sociales, el pasado 31 de enero de 2025 el Ayuntamiento, a través del ya extinto IMAS, envió un informe de comunicación a la Fiscalía solicitando autorización para actuar en este caso y proporcionar recursos adecuados ante la situación de salud que presentaba. No obstante, la fiscal decretó el 15 de septiembre que se archivara el expediente, al señalar que “no ha quedado acreditada, tras la documentación recibida, una causa objetiva que permita fundamentar la promoción de jurisdicción voluntaria para la provisión de medidas judiciales de apoyo en el ejercicio de sus derechos respecto a Francisco”.
Aunque la Fiscalía permitía el ingreso voluntario por discapacidad de Francisco, en caso de que la descompensación de la enfermedad así lo aconsejara, el expediente cerró una posible actuación al respecto si no se tenía la autorización del usuario o de un juez. Pero, finalmente, este hombre ha podido recibir la atención que necesitaba. Ahora, dependerá de informes médicos y legales decidir quién asumirá su tutela para que pueda seguir recibiendo ayuda y no abandone la intervención. Porque detrás de cada persona sin hogar hay una historia, pero sobre todo una vida.
LISTA DE ESPERA
Por otra parte, el caso de Naum se encuentra a la espera de respuesta. Este chicharrero, de 47 años, es otro sintecho de la capital que padece una grave enfermedad mental tras ser diagnosticado en 2008 de una esquizofrenia paranoide y un trastorno de personalidad. Su caso es complejo, porque lleva muchos meses sin recibir la ayuda médica que necesita para tratar sus patologías. Esta situación lo llevó, el pasado noviembre, a acampar a las puertas del Febles Campos para reclamar, con un cartón pintado a rotulador, su ingreso voluntario en la unidad mental, tal y como informó DIARIO DE AVISOS en su momento.
Después de más de un año en situación de calle, a finales del pasado diciembre, Naum decidió trasladar su improvisado campamento a las puertas del Hospital Nuestra Señora de La Candelaria, donde, tras una recaída, fue ingresado. Una vez estabilizado, recibió el alta médica y se marchó a un piso donde, al menos, podía asearse y dormir bajo techo, hasta que de nuevo, otro brote psicótico lo dejó sumido en un estado de confusión mental que le hizo abandonar el lugar y regresar a la calle para dormir en cualquier esquina, además, sin casi ropa de abrigo ni la mochila con sus pertenencias, ya que se la robaron.
Este periódico contó su historia y dio voz a un SOS desesperado envuelto en la tinta de un rotulador sobre un cartón. Ahora se ha confirmado que ya está en lista de espera para su ingreso en un centro sociosanitario, donde poder recibir ayuda.
Las unidades móviles para atender en calle a ‘sintecho’ comenzarán este mes
Solo entre enero y agosto del año pasado, en Santa Cruz de Tenerife se atendieron 700 personas en situación de calle. Más de la mitad procedían de otros municipios y, además, una de cada tres tenían diagnosticados un trastorno de carácter mental o una adicción.
El alcalde capitalino, José Manuel Bermúdez, solicitó, reiteradamente, ayuda a otras administraciones, como Cabildo y Gobierno de Canarias, para poder atajar una problemática que va más allá de las competencias municipales. En este sentido, la consejera de Sanidad, Esther Monzón, anunció que el pasado 1 de marzo se pondría en marcha el programa Puentes en Salud, con el objetivo de dar atención a pie de calle a estas personas sin hogar con problemas de salud mental.
Este proyecto piloto, ya implantado en la capital grancanaria, se ha extrapolado a la tinerfeña mediante un convenio, en este caso, con la ONG Médicos del Mundo, con la intención de que un equipo de profesionales a pie de calle proporcione asistencia especializada a sintecho necesitados.
Fuentes de la Consejería de Sanidad informaron a DIARIO DE AVISOS que el programa Puentes de la Salud ha comenzado a dar sus pasos, tal y como se anunció en febrero, pero por el momento su labor se centra en elaborar un diagnóstico real de la situación de las personas para, a partir de ahí, definir el protocolo asistencial e iniciar el trabajo con las unidades móviles. Algo que se prevé suceda a lo largo del mes.





