La historia de la Orden de San Agustín (O.S.A.) en las Islas Canarias, cuya provincia en ellas se denominó Santa Clara de Montefalco, en honor a esta monja agustina también conocida como Santa Clara de la Cruz, se concentra básicamente en la isla de Tenerife, donde llegó a haber hasta siete conventos con sus respectivas iglesias, y desde donde los agustinos se expandieron hacia América.
En la actualidad, solo existe una comunidad agustiniana en Canarias, concretamente en la localidad tinerfeña del Puerto de la Cruz. La historia de los agustinos en el Archipiélago es, valga la redundancia, historia. Pero su impronta pervive en su arquitectura, en sus iglesias, en parte de sus imágenes religiosas, en la cultura, en su sociedad y en el callejero y las plazas de muchas de sus poblaciones, así como en una concepción de la vida religiosa transmitida a lo largo del tiempo. Una historia que, sin duda, tendrá presente el papa León XIV, también agustino y de ascendencia canaria, en su visita a las Islas los próximos días 11 y 12 de junio.
De todo ello habló para Rescoldos, la revista que edita la Asociación de Antiguos Seminaristas Agustinos Filipinos (ASAF), el historiador orotavense Manuel Hernández González, doctor en Historia, especialista en Historia de América e investigador, con más de un centenar de libros publicados, amén de conferencias, artículos y colaboraciones en variados congresos nacionales e internacionales. Imparte docencia en la Facultad de Geografía en Historia de la Universidad de La Laguna (ULL).
-Profesor, la historia de los agustinos en Canarias comienza en San Cristóbal de La Laguna.
“Sí. El convento de los agustinos más antiguo e importante estuvo en la Ciudad de La Laguna, el del Espíritu Santo, prácticamente levantado cuando la conquista, en el siglo XVI. Fue sede durante tres años de la célebre Universidad de San Agustín, la primera habida en Canarias entre los años 1740 y 1743, prohibida posteriormente por los dominicos y los cabildos catedralicios de Las Palmas, que querían que se instalara un seminario conciliar en esta ciudad de Gran Canaria. Los agustinos no eran tomistas, eran más heterodoxos, con una serie de personajes históricos que pueden incluirse en el ámbito de la Ilustración. El promotor de esta Universidad de San Agustín fue un ilustrado, que además era de La Orotava, Fray Gaspar de Herrera. Con él destacó también Fray Antonio Jacob Machado, que fue miembro de la Sociedad Económica. En la segunda mitad del siglo XVIII y relacionados con la anteriormente nombrada universidad de San Agustín en La Laguna, aparecieron otros agustinos ilustrados muy significativos como Fray José González de Soto de Icod de los Vinos, procesado por la Inquisición y que introdujo el atomismo epicúreo y las teorías de Pierre Gasendi, o Fray Antonio Raymond que hizo sermones de carácter ilustrado y también procesado por la Inquisición. Es decir, la Orden de San Agustín en Canarias fue la más permeable, mientras que dominicos y franciscanos seguían al pie de la letra la Escolástica del dominico Sto. Tomás de Aquino”.
-¿Y cuál es la actualidad de este antiguo convento lagunero del Espíritu Santo y sede de la Universidad de San Agustín?
“Ya en nuestros tiempos, la iglesia del convento agustino del Espíritu Santo se quemaría en 1964 y su monasterio terminaría convertido en el actual instituto de enseñanza Canarias Cabrera Pinto, lógicamente quedando ya solo restos de algunos de sus muros”.
-Además de en La Laguna, los agustinos se establecieron en otras cuatro poblaciones del norte de la isla: Tacoronte, Los Realejos, Icod de los Vinos y La Orotava, más una en el sur, Vilaflor de Chasna.
“Históricamente, el siguiente fue el de Tacoronte, el convento e iglesia del Santísimo Cristo. La iglesia se conserva con el famoso Cristo de Tacoronte y el convento se convirtió en la actual Casa de Cultura tras haber sido antes ayuntamiento”.
-Los Realejos tiene una curiosidad especial ¿no es así?
“Sí, aquí hubo dos conventos agustinos, uno de frailes y otro de monjas, el único en Canarias femenino de monjas agustinas, llamado de Santa Mónica. El convento masculino ardió en 1806 quedando solo su iglesia que es el actual santuario de Ntra. Sra. del Carmen. Sobre el desaparecido convento se construyó el ayuntamiento del Realejo bajo, pues antiguamente eran dos ayuntamientos, Realejo Alto y Realejo Bajo hasta que derivó en uno solo, aunque hoy el ayuntamiento está en un edificio nuevo. En lo que fue el convento femenino, el cual también se incendió en 1952, se ubica hoy el cine y otras dependencias”.
-¿Y en la ciudad del Drago milenario, en Icod de los Vinos?
“En Icod, el convento de los agustinos se transformó en la sede municipal. No así su iglesia, que es actualmente la de San Sebastián de Icod de los Vinos”.
-Bueno, profesor, y del norte nos vamos al sur de la Isla, a Vilaflor, el municipio más alto de España y lugar de nacimiento del Santo Hermano Pedro, muy querido en Guatemala y canonizado por Juan Pablo II.
“En Vilaflor los agustinos fundaron el convento de Santa Catalina Mártir, pero desgraciadamente, ya no queda nada de él. En 1671 se funda el último convento agustino, en La Orotava, el convento e iglesia de Nuestra Señora de Gracia, en la plaza de la Constitución, un espacio conocido antiguamente como el Llano de San Roque, pues al lado existía la ermita de San Roque, junto a la que construirían más al este la iglesia y el convento agustinos”.
-Pero hasta ese momento los agustinos lo intentaron en otros lugares de la Villa.
“Sí, claro. Quisieron construir un convento más abajo, en el Llano de San Sebastián, donde hoy hay una residencia de mayores, pero el patrocinador se echó atrás y desistieron. A continuación en la actual Iglesia y Parroquia de San Juan en la Villa de Arriba, que en ese entonces era una ermita, la de los Valcárcel, pero tampoco tenían patrocinadores y abandonaron la idea”.
-Y por fin se instalaron en la plaza de la Constitución, en el centro de La Orotava con el patrocinio de las “12 casas”.
“Exactamente, las élites aristocráticas de la Villa -no olvidemos que La Orotava fue sede de diferentes títulos nobiliarios de Castilla- se repartían el patrocinio de esta iglesia y cada año se alternaban. Tenían prerrogativas en las procesiones, abrir el sagrario etc. La iglesia de San Agustín sigue en todo su esplendor, aunque no así el convento, que a lo largo de los siglos, fue luego cuartel del ejército y actualmente Casa de Cultura, aunque ha perdido mucha de su antigua estructura interior tras las reformas habidas en su momento, quedando solo su fachada”.
-Fuera de Tenerife, en la única isla donde se establecieron los agustinos fue en Gran Canaria.
“Sí, fueron el convento y la iglesia agustinos del Cristo de la Veracruz, en Las Palmas de Gran Canaria, con una imagen del Cristo realizada por los indios tarascos (purépechas) de México y que se perdió, siendo sustituida por otra del artista Luján Pérez. Hoy en día la iglesia se conserva, y el convento ha pasado a ser la sede de la Audiencia de Canarias”.
-Como especialista en Historia de América, ha escrito bastante sobre ello y por tanto sobre el trasvase de frailes agustinos hacia Las Indias. Recuerdo su libro ‘Al margen de la Corona. La emigración del clero regular canario a América’, de Ediciones Idea.
“Fue muy importante. Además de ser los agustinos la orden más permeable y heterodoxa, como dijimos al hablar de su universidad en La Laguna, otra característica suya tiene que ver con su traslado a América de forma digamos clandestina, ya que Canarias no participó en el sistema de misiones, pues la Corona consideraba que aquella acababa de ser conquistada, quedando así los frailes y curas canarios fuera del “patronato regio” por el que se dividieron las misiones en América y en otras regiones españolas”.
-Sin papeles, vaya.
“Para emigrar a América se necesitaba un permiso del Consejo de Indias, lo que en Canarias nunca se cumplió, ni en este ni en ningún otro ámbito, yendo al nuevo continente de forma clandestina. Pero fueron muchos los que viajaron, y los agustinos muchos más; alguno incluso terminaría como párroco en una isla como Curaçao que era calvinista y holandesa. Una tercera característica fue su apoyo a la alternativa de los criollos en América frente a los peninsulares, cara a ser provinciales de la Orden. Existía la norma de que tenían que alternarse peninsulares y criollos en esta dirección, lo que se denominó “la alternativa”. Se dio en los agustinos de Nueva Granada (hoy Colombia), de los que dependían los de Venezuela. En Gibraltar, junto al lago Maracaibo, en el estado de Zulia, había un convento agustino con una serie de frailes canarios, entre ellos Simón de Herrera, que optó a provincial y ganó. Esto dio lugar a un debate respecto a la legitimidad de participación de los canarios, fallando la Corona en su contra, ya que no pertenecían al Consejo de Indias, sino al Consejo de Castilla y habían emigrado ilegalmente al nuevo continente. Esto se dio en Venezuela, Cuba y México, concretamente en Michoacán, donde hubo una gran inmigración con cuatro provinciales canarios en grandes disputas con los peninsulares, en una provincia con mayoría de indígenas tarascos -de los que hay variadas imágenes en Canarias de estos indios hechas con pasta de maíz traídas por los agustinos-, y aunque algunos fueran metidos presos por el virrey, tenían mucho poder. Uno de ellos, nacido aquí en La Orotava, Fray Matías de Escobar y Llamas, escribió la historia de la provincia agustiniana de Michoacán, pues era cronista de la Orden”.
-Aunque no era canario sino vasco, no podemos dejar de citar al navegante y cosmógrafo agustino Fray Andrés de Urdaneta, que se hizo agustino allí y que sería el descubridor del tornaviaje, el regreso por el Pacífico de Filipinas a Nueva España y origen de los agustinos en Filipinas. ¿Pero, por qué emigraban a América los agustinos de Canarias?
“Lógicamente porque en los conventos de las islas había menos recursos, saliendo hacia América con el permiso de la Orden, pero no del Consejo de Indias, y por tanto, al margen de la Corona. Por eso es muy significativo la importancia que tuvieron. Hay muchísimos casos de agustinos y muchos objetos de plata que llegaron a Canarias desde diferentes lugares de América, y que luego la Desamortización convirtió en lingotes de plata, exceptuando cálices y custodias, que pasaron a las parroquias más pobres. Por ejemplo, la custodia de los agustinos de La Laguna está hoy día en tu parroquia, la iglesia de san Juan de aquí de La Orotava. En los últimos tiempos la Orden de San Agustín (O.S.A.), regentó el célebre colegio de los Agustinos del Puerto de la Cruz, situado en la plaza Concejil pues en otro edificio al lado estuvo en su momento el ayuntamiento. En él estudiaron generaciones de portuenses, hasta que se cerró en el curso 1995/96 y tras negociaciones de las familias propietarias con el Cabildo, ser destinado por este en un futuro como sede del Museo de Arte Contemporáneo Eduardo Westerdahl”.
*Miembro de la ASAF





