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Pedro Hernández, científico del INVOLCAN: “El riesgo volcánico en Tenerife es uno de los mayores del planeta”

El experto advierte de que la densidad de población e infraestructuras sitúa a la Isla "en otra liga" frente a lo vivido en La Palma: "No hay volcanes a la carta"
Pedro Hernández, científico del INVOLCAN: "El riesgo volcánico en Tenerife es uno de los mayores del planeta"
El científico Pedro Hernández (INVOLCAN) advierte de que el riesgo volcánico en Tenerife es de los mayores del mundo

Tenerife se enfrenta a una realidad geológica indiscutible. Pedro Hernández, científico del Instituto Volcanológico de Canarias (INVOLCAN), ha lanzado un mensaje de realismo informativo en los micrófonos de La Radio Canaria: el riesgo volcánico en Tenerife es “uno de los mayores del planeta”.

La comparativa utilizada por el experto en el programa De la noche al día es demoledora para entender la magnitud del escenario: solo el Valle de la Orotava cuenta con más población que toda la isla de La Palma. “Eso nos da a entender que en Tenerife estamos en otra liga”, subrayó Hernández, recordando que hablamos de una Isla con un millón de personas y una densa red de infraestructuras que se verían comprometidas ante un proceso eruptivo.

“No hay volcanes a la carta”

El científico fue tajante respecto al futuro de la Isla: “Una futura erupción tocará porque vivimos en una isla volcánica activa”.

Aunque el mejor escenario sería que el proceso se localizara dentro del Parque Nacional del Teide, Hernández advierte que “no hay volcanes a la carta” y que la afección dependerá de si el magma decide salir de los límites de Las Cañadas.

Esta advertencia coincide con una semana de intensa actividad de vigilancia. El comité científico del Pevolca ha confirmado la detección de cuatro enjambres sísmicos en los últimos ocho días, localizados al oeste de Las Cañadas.

En total, se han contabilizado al menos 3.300 sismos de baja intensidad, situados a una profundidad de entre 7 y 9 kilómetros.

Actividad anómala y emisión de gases

Pese a la espectacularidad de las cifras, el mensaje oficial es de calma: el semáforo volcánico permanece en verde. Los sismos detectados son de baja frecuencia y están asociados al movimiento de fluidos en el subsuelo, lo que indica un proceso de presurización del sistema volcánico-hidrotermal que se viene monitorizando desde 2016.

Aunque la actividad sísmica ha dado un respiro en las últimas 48 horas, los científicos del IGN e INVOLCAN insisten en que este episodio no ha terminado y que la actividad anómala detectada hace ocho años continúa en aumento.

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