Hay confesiones que, por espontáneas, resultan más reveladoras que cien ruedas de prensa. CRISTINA VALIDO, única diputada de Coalición Canaria en el Congreso, no se cortó un pelo en el programa nacional de televisión En boca de todos, de Cuatro y decidió practicar un ejercicio de política-ficción: “Si mi partido funcionase como una dictadura y yo decidiera”, vino a decir, votaría una moción de censura junto a Vox y al PP para convocar elecciones. La frase tiene su gracia. Primero, porque en una dictadura las mociones de censura suelen ser un entretenimiento bastante escaso. Y segundo, porque la hipotética dictadora de CC parece tener menos reparos en gobernar de la mano de Vox que algunos de sus propios compañeros de partido. La pregunta es inevitable. ¿Qué pensará FERNANDO CLAVIJO? El presidente canario que ha repetido hasta la saciedad que jamás pactaría con Vox, protagonizó una bronca monumental con SANTIAGO ABASCAL a cuenta de los menores inmigrantes, tachando de fascista al líder de la formación de ultraderecha. Hay que recordar que Abascal estuvo muy faltón y desafortunado en su respuesta a Clavijo. ¿Qué pensará MARIO CABRERA, uno de los referentes históricos del nacionalismo majorero, cuando escuche que la representante de su formación en Madrid fantasea con una mayoría compartida con el mismo partido cuyo líder ha pedido nada menos que la confiscación y el hundimiento del barco de Open Arms atracado en Santa Cruz de Tenerife? Menos mal que era una dictadura imaginaria. Quizá la señora Valido solo pretendía hacer un ejercicio de sinceridad. A lo mejor sólo verbalizó lo que otros prefieren susurrar. Porque las contradicciones, como los muertos en las películas de miedo, siempre acaban saliendo del armario. La duda ahora es qué pensarán en CC cuando descubran que la autoproclamada dictadora del nacionalismo canario’ ya tiene decidido con quién gobernaría. Cristina Valido acaba de ingresar con méritos propios en la clasificación de ocurrencias, salidas de tono y disparates varios, una liga que en Canarias hasta ahora lideraba en solitario MANUEL DOMÍNGUEZ, vicepresidente del Gobierno de Canarias y líder -a veces- del PP regional, cuya principal aportación a la política isleña sigue siendo objeto de búsqueda por parte de arqueólogos, historiadores, autónomos y especialistas en especies desaparecidas n
La confesión de Cristina Valido: si Coalición Canaria fuera una dictadura y ella mandara, votaría con Vox y el PP una moción de censura
La única diputada de CC en el Congreso, no se cortó un pelo en el programa nacional de televisión En boca de todos, de Cuatro y decidió practicar un ejercicio de política-ficción





