El balance de víctimas por el doble terremoto que azotó el norte de Venezuela el pasado miércoles continúa agravándose. El presidente de la Asamblea venezolana, Jorge Rodríguez, ha elevado oficialmente a 920 la cifra de fallecidos y a 3.360 la de heridos. También ha indicado que los damnificados por el seísmo alcanzan los 3.007.
“Queremos enviar un mensaje fuerte y pedirles a todos que quieran apoyar que no bajen a La Guaira porque, entendiendo que ha sido masiva el deseo de ayudar al prójimo, también ocurre que se congestionan las vías donde estamos evacuando a las personas afectadas y heridos”, ha agregado.
El Ministerio de Exteriores español ha informado de cinco compatriotas fallecidos, entre ellos Chabela Jara, delegada del Gobierno de Canarias en Venezuela, mientras continúan los protocolos para intentar localizar a otros 119 ciudadanos españoles que permanecen sin ubicar en las áreas afectadas por los sismos. 14 están bajan los escombros.
Los equipos de emergencias concentran todos sus esfuerzos este viernes en las labores de desescombro para intentar rescatar a quienes continúan atrapados entre los edificios destruidos. Familiares y vecinos se han sumado de forma directa a las tareas de salvamento, buscando desesperadamente a sus conocidos entre las ruinas.
Aunque un número indeterminado de personas ha logrado ser rescatado con vida, muchas otras permanecen localizadas, pero no pueden salir debido a la falta de maquinaria pesada que facilite las maniobras de liberación.
Una carrera contrarreloj bajo los escombros
48 horas después de los fuertes temblores, las posibilidades de encontrar supervivientes disminuyen. En una comparecencia este jueves, Rodríguez ya había informado de la localización de más de 200 personas atrapadas en diferentes puntos.
El impacto habitacional es severo: las autoridades registran ya 2.227 familias damnificadas y un mínimo de 250 estructuras totalmente afectadas o perdidas.
Ayuda internacional
La escasez de recursos técnicos locales está ralentizando la extracción de ciudadanos atrapados que ya han sido ubicados con vida, lo que ha provocado la activación de un puente internacional de ayuda humanitaria de emergencia coordinado por Naciones Unidas.
Ante la gravedad de la situación y la necesidad urgente de soporte logístico, la respuesta internacional ya se ha puesto en marcha. Hasta el momento, 17 países y la ONU han enviado aviones con cargamentos de ayuda humanitaria, equipos especializados y suministros médicos que se espera que aterricen en el país sudamericano en los próximos días para reforzar las operaciones en las zonas más golpeadas.








