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León XIV, el ‘papa de los bebés’, bendice a los niños y niñas de Tenerife

La escena, cargada de simbolismo, se ha convertido en uno de los gestos más reconocibles del viaje apostólico
El Papa León XIV con un bebé en La Laguna. EP

Una de las imágenes más repetidas durante la visita del Papa León XIV a España ha vuelto a producirse en Tenerife. El pontífice, ya bautizado en Madrid como León XIV, el ‘papa de los bebés’, no dudó en detenerse durante su recorrido por las calles de La Laguna para bendecir a varios niños y niñas que fueron acercados por sus familias.

La escena, cargada de simbolismo, se ha convertido en uno de los gestos más reconocibles del viaje apostólico. A lo largo de los recorridos en papamóvil, numerosos padres y madres han entregado a sus bebés al personal de seguridad del Pontífice para que este pudiera trazar sobre sus frentes la señal de la cruz, un gesto con el que se pide protección y bien para los más pequeños.

En La Laguna, durante uno de sus primeros recorridos en Tenerife, León XIV repitió una imagen que ya había llamado la atención en Madrid y en otros puntos de su visita a España: el Papa inclinándose hacia los niños, dedicándoles unos segundos y realizando la bendición ante la emoción de sus familias.

Un gesto que continúo en su recorrido con el papamóvil por las calles de Santa Cruz.

El gesto más tierno de la visita del Papa a Tenerife

La bendición de bebés no es una práctica exclusiva de los papas, pero en el caso de León XIV se ha convertido en una de las estampas más comentadas de su paso por España. En Madrid, donde se sucedieron cientos de bendiciones a niños y niñas, muchos fieles comenzaron a referirse a él como el ‘papa de los bebés’, una expresión que ha acompañado después al pontífice en el resto de su recorrido.

El gesto que habitualmente realizan los papas y sacerdotes al bendecir a un bebé consiste en trazar sobre su frente la señal de la cruz, principal símbolo del cristianismo. Con ello, las familias expresan el deseo de encomendar a sus hijos a Dios y pedir para ellos protección, salud y amparo espiritual.

Esta tradición hunde sus raíces en el Antiguo Testamento y responde al sentido religioso de la bendición como petición de bienes y protección. Aunque forma parte de la práctica habitual de la Iglesia, su presencia en los recorridos papales se popularizó especialmente a partir de la segunda mitad del siglo XX.

Fue tras el pontificado de Pablo VI, y de forma más visible con Juan Pablo II, cuando el protocolo papal comenzó a abandonar progresivamente formas más distantes y ceremoniales para favorecer una mayor cercanía física entre el pontífice y los fieles. Desde entonces, la imagen del Papa deteniéndose para saludar, tocar o bendecir a niños durante sus desplazamientos se ha convertido en una de las más reconocibles de estos viajes.

León XIV en Tenerife

La visita de León XIV a Tenerife ha dejado momentos de gran expectación en las calles, donde numerosos fieles se han concentrado para ver de cerca al Pontífice. Entre ellos, muchas familias acudieron con sus hijos pequeños con la esperanza de recibir una bendición durante el paso del papamóvil.

En ese contexto, la escena de los bebés bendecidos en La Laguna se suma a las imágenes que han marcado el viaje del Papa por España. Un gesto breve, pero de fuerte carga simbólica, que volvió a conectar al pontífice con los fieles a pie de calle y que ya forma parte de la memoria visual de su paso por Canarias.

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