súperconfidencial

Autopista Trump

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha agradecido al rey de Marruecos que haya bautizado la autopista de Tiznit a Dajla, a través del desierto del Sahara, con su nombre. Pero como el canario es más agradecido todavía que el marroquí en general -que ya es decir-, me ha llegado la noticia de que un concejal de no sé dónde ha sugerido a Clavijo que se bautice también con el nombre de Donald Trump la vía que comunica El Sobradillo con el Llano del Moro (sin que se interprete esta última voz con segundas intenciones, ni con analogías ni algarabías continentales africanas). Esta es sólo una sugerencia menor, añade el imaginario concejal, porque unos pocos kilómetros de Tenerife no se pueden comparar con los más de 1.000 que mide la vía sobre el desierto y que propiciará que los subsaharianos puedan asistir más cómodamente a la final del Mundial de 2030, que ellos -los marroquíes- pretenden que se celebre en ese país. Insistirán tanto (el mundo árabe es muy pacienzudo) que lo conseguirán, a pesar de la hazaña española en México y USA. Y a lo mejor Trump hasta les echa un cabo, que él tiene mucha mano con la FIFA, como ya quedó demostrado. Canarias, que se sepa, estuvo a punto de ser invadida por los aliados, durante la Segunda Guerra Mundial, si Franco hubiera permitido a los alemanes cruzar la Península Ibérica para tomar Gibraltar, por tierra. Franco, por si las moscas, ordenó levantar plataformas de hormigón en las playas isleñas, como nidos de ametralladoras, pero sin ametralladoras, que se sepa. Todavía quedan esos esqueletos, casi todos ellos viviendas de ratas, en medio de las playas. Algunas han sido eliminadas, por las buenas y sin permiso de Defensa, por alcaldes impacientes. La historia contemporánea está llena de nidos de ametralladoras (pero sin ametralladoras) y de autopistas con el nombre de Donald Trump. Ay.

TE PUEDE INTERESAR