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Juan Avello, presidente del TSJC: “Siempre es más noticia el error o la equivocación, pero la justicia en Canarias da respuesta a millones de problemas”

El nuevo presidente destaca el capital humano como el gran valor de la justicia canaria
Juan Avello, presidente del TSJC: “Siempre es más noticia el error o la equivocación, pero la justicia en Canarias da respuesta a millones de problemas”
Juan Avello Formoso, presidente del Tribunal Superior de Justicia de Canarias. TSJC

Desde su llegada a los tribunales de las Islas en 2007, Juan Avello Formoso (Oviedo, 1975) ha tenido tiempo sobrado para conocer a fondo la justicia isleña, especialmente durante su experiencia como decano en Las Palmas de Gran Canaria, responsabilidad que asumió en 2022 y para la que fue reelegido en 2025. El pasado jueves tomó posesión como nuevo presidente del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC).

-Desde la perspectiva humana, ¿cómo se despierta uno al día siguiente de asumir semejante responsabilidad [La entrevista tuvo lugar el pasado viernes]?
“Uno se despierta y dice: ‘Bueno, ¿y por qué o para qué todo esto? Pues creo que es un grandísimo honor ser presidente del Tribunal Superior de Justicia y una grandísima responsabilidad. Uno lo hace porque estoy comprometido, porque pienso que puedo ayudar a los demás, por el ejemplo que doy también a mis hijos. Son muchos los motivos y al fin y cabo, es un día muy bonito. Solo faltaba que me quejara. Doy gracias a Dios todos los días porque me considero una persona con suerte y ahora toca trabajar. Hay que ser responsable, hay que estar animado y hay que ser optimista y positivo”.

-En su discurso de toma de posesión habló de lo que funciona bien en la justicia de Canarias y qué no. ¿Qué funciona bien?
“El gran valor que tiene la justicia en Canarias, y en general en España, es el capital humano. Las personas que trabajamos en justicia (sean jueces, letrados, fiscales, forenses, todos los funcionarios) son a mi juicio personas con una responsabilidad extraordinaria, con un afán de servicio y de ayuda a los demás extraordinario. Ese es el gran capital, pero que las cosas funcionen bien no suele ser noticia”.

-¿A qué se refiere?
“Siempre es más noticia el error o la equivocación, pero la justicia en Canarias da respuesta a millones de problemas. La justicia es un servicio público donde son mucho más numerosos los asuntos que se resuelven en plazo y va todo bien, que funciona bien a costa del esfuerzo personal de todos los funcionarios. Partiendo de esa base y siendo positivo, hay que mejorar siempre”.

-¿Qué funciona mal?
“No puede ser, no es de recibo que pase tanto tiempo desde que se presenta una demanda y se celebra el juicio, por citar un ejemplo. Piense en la jurisdicción social. Si una persona está pendiente año y medio de una prestación, y de la que depende su vida y su economía o de la familia, no podemos conformarnos porque eso no es normal, no puede ser”.

-En Canarias se padece la mayor litigiosidad del país…
“Es de lo que hablamos. Habrá que insistir, como un martillo continuo neumático… Pueden ser más plazas, más medios…Incidir e insistir en eso. Vamos a intentar atajarlo con las mecanismos y los medios que hay, y con lo que en otros sitios se ha demostrado que es eficaz, Lo que se repite tantas veces: Una justicia tardía no es justicia”.

-¿Cómo valora los primeros meses de los tribunales de Instancia? Sin duda, es un cambio histórico para los juzgados españoles.
“Se lo digo sinceramente: lo valoro positivamente. No soy desconocedor de que a lo largo y ancho del territorio español son diversas las circunstancias y las situaciones y eso se traslada también a Canarias. Hay partidos judiciales en los que tuvimos más facilidades en la implementación de los tribunales de instancia por las circunstancias o por las condiciones con las que partíamos, y en otros ha sido un poco más complejo. Por mi experiencia en Las Palmas de Gran Canaria, donde tenemos un edificio judicial extraordinario, eso resultó esencial para que fuera todo muy bien. Tener unos medios materiales adecuados resulta fundamental”.

-No es el caso de Santa Cruz de Tenerife.
”Habrá que resolver los problemas allá donde haya, Hay que dar solución en Santa Cruz de Tenerife, hay que actualizar y adecuar infraestructuras e instalaciones”.

-Son muchos años…
“Hay que ser optimistas y positivos, Cuando se consiga tener una nueva ciudad de la justicia en Tenerife, posiblemente sea mejor que la de Las Palmas de Gran Canaria, porque será más moderna. Es más importante de lo que parece, pero no para los jueces ni para los que trabajamos allí, sino que es importante para los ciudadanos. Para que puedan tener una atención satisfactoria, que las víctimas puedan tener un espacio adecuado. A más tardar, el martes quiero estar en Santa Cruz, porque quiero estar presente, quiero que me conozcan, quiero estar allí. Es la única forma de trabajar que entiendo: conociendo a las personas, los nombres, las caras… Fue lo que me sirvió y lo que me lo que me ayudó toda mi vida, y pienso seguir haciéndolo así porque por la experiencia me indica que es mucho mejor”.

-¿Cómo percibe las relaciones con la Consejería?
“Creo que la disposición de la Comunidad Autónoma es extraordinaria. Hay que reconocer que las cosas son difíciles y hay que ir paso a paso. Por mi parte, me esforzaré lo máximo posible en todo el trabajo que de mí dependa”.

-La nueva memoria judicial vuelve a desvelar problemas en los juzgados que no parecen de recibo. Problemas de termitas, de humedades… Parece evidente que hace falta renovar la tecnología.
“Tengo que hacerme todavía una composición de lugar. Igual que le dije que la próxima semana voy a Tenerife, cuanto antes tendré que visitar todas las sedes judiciales y todas las islas y todos los partidos judiciales. Cada uno tiene sus problemas. Si hay termitas habrá que fumigar, y así. La idea que yo tengo es que siempre hay que ser proactivo. Lo veo también como una economía familiar: A todos nos gustaría tener dos Mercedes, pero bueno, hay veces que nos podemos conformar o que hay cosas más importantes. Tenemos un edificio extraordinario en Arrecife, otro edificio extraordinario en Las Palmas de Gran Canaria. Esperemos que en todos los sitios estará lo mejor posible. Insisto en que hay que confiar en la comunidad autónoma, que asumen sus competencias y las desarrollan, dentro de su responsabilidad, de la mejor manera”.

-Se muestra proactivo.
“Estoy convencido de que se consigue más con un por favor y con un gracias, e intentando explicar bien las cosas. Cuando los jueces pedimos, no pedimos para nosotros: Pedimos siempre para que se mejore el servicio público de la justicia y eso es mejor para todos. Tanto el Poder Judicial como la Comunidad Autónoma estamos en el mismo barco, y tenemos que ir en la misma dirección”.

-Otra frase de su discurso habla de poner en el centro a las personas. ¿Cómo?
“No es fácil, Pero todos y cada uno de los responsables o de los funcionarios o los jueces o quien sea, en su parcela de responsabilidad, creo que es necesario. Lo que le decía de buenos días, por favor, gracias… La atención al público resulta imprescindible y fundamental. No podemos perder de visión nunca eso. Que el volumen de trabajo, las estadísticas, el agobio que muchas veces tenemos, no nos haga perder la visión de que trabajamos con y para personas. Se habla de los retrasos en la justicia, pero nosotros no hacemos chorizos ni coches. No es una cadena de montaje porque trabajamos con personas”.

-Sufrimos una pérdida de credibilidad entre la opinión pública respecto a la judicatura. Es grave porque es el pilar fundamental para la convivencia, y si no existiera volveríamos a arreglarlo todo a palos.
“Empezando por el final, el estado de derecho y la democracia en la que gracias a Dios vivimos no nos viene dada ni es para siempre, sino que es responsabilidad de todos. Ciudadanos, poderes públicos, periodistas, jueces… hay que defender el estado de derecho. Tenemos en la cabeza los juicios mediáticos a determinadas personas de relevancia, cuando eso no llega ni a un 1% de todo el trabajo de la justicia. El 99% restante es esa sentencia que reconoce a una persona su incapacidad, que dice que las cláusulas de una tarjeta revolving son abusivas. En fin, miles y miles de procedimientos que resuelven problemas de los ciudadanos. Para mí es la parte más importante de la justicia”.

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