Las ciudades inteligentes son zonas urbanas que usan tecnologías digitales e internet de las cosas para perfeccionar la eficiencia de los servicios, reducir el impacto ambiental y elevar la calidad de vida de los habitantes: movilidad eficiente (sensores para regular el tráfico y fomentar el transporte público o eléctrico), gestión de recursos (redes de energía inteligentes y optimización del agua y los residuos), participación (plataformas de gobierno electrónico para una administración más transparente y cercana).
Las ciudades modernas están basadas en infraestructuras eficientes y durables de agua, electricidad, telecomunicaciones, gas, transportes, servicios de urgencia y seguridad o equipamientos públicos, edificaciones inteligentes de oficinas y de residencias. Se orientan a optimizar el confort de los ciudadanos y respetar al máximo los aspectos ambientales y la utilización prudente y en declive de los recursos no renovables.
Un complejo urbano es inteligente en la medida en que las inversiones que se realicen en capital humano, en aspectos sociales, en infraestructuras de energía, tecnologías de comunicación e infraestructuras de transporte “promuevan una calidad de vida elevada, un desarrollo económico-ambiental durable y sostenible, una gobernanza participativa, una gestión prudente y reflexiva de los recursos naturales, así como un buen aprovechamiento del tiempo de los ciudadanos”.
Zúrich, Oslo, Ginebra, Dubái, Abu Dabi, Londres, Copenhague, Camberra, Singapur y Lausana están catalogadas como las diez ciudades más inteligentes del mundo.

En España, Red.es ha publicado la resolución de RedCyTI -programa de impulso al fomento del desarrollo económico y productivo- de las ciudades y territorios inteligentes, por el que espera movilizar más de 14,4 millones de euros en Canarias. La aportación de esta entidad adscrita al Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública a través de la Secretaría de Estado de Inteligencia Artificial y Digitalización suma 12,2 millones y cubrirá el 85% del presupuesto de las iniciativas presentadas por los ayuntamientos de Gáldar (3,2 millones), Santa Cruz de Tenerife (1,6) y Las Palmas de Gran Canaria (1,54) y por los cabildos insulares de Fuerteventura (1,6 millones), La Palma (1,6), Gran Canaria (1,57) y Tenerife (3,2). La cifra en el conjunto del país asciende a 126 millones.
Los 52 proyectos conllevarán actuaciones destinadas a crear o reforzar infraestructuras tecnológicas y las soluciones y servicios asociados, a disposición de sectores estratégicos de actividad económica, con el propósito de probar y desarrollar tecnologías de aplicación sectorial. Las iniciativas implican, asimismo, la creación o mejora de espacios habilitados para el fomento de la innovación y el fortalecimiento del ecosistema sectorial.







